
El gol de Roger Martínez le dio el 1-0 contra Newell’s, que erró un penal, y ahora está arriba, junto a Huracán. Completa así una semana exitosa: también ganó por la Sudamericana.
Racing tenía que ganar para alcanzar a Huracán en la punta. Newell’s, para salir de una espiral que lo hunde las posiciones, mientras todavía resuena la derrota en el clásico. Lo logró la Academia, que cuando regrese al Cilindro -dónde la semana pasada en la caída ante Gimnasia se fue silbado- tendrá el mejor de los escenarios para recibir a Independiente. Todo eso se conjuga en el triunfo del equipo de Gustavo Costas.
El resultado convierte a Newell’s en la contracara. Desde su llegada, Sebastián Méndez sumó una sola vez de a tres, en su debut seis fechas atrás. Luego encadenó dos empates y no sumó en los últimos tres. El Gallego quedó en el ojo de la tormenta y, ayer, entre los destinatarios de la reprobación del estadio. Está salado el rojinegro, que malogró un penal y jugó los últimos minutos con uno meno porque Rodrigo Fernández Cedrés se abrió la cabeza contra el trípode de una de las cámaras de TV.
La cosa ya estaba espesa desde antes. Cuando los jugadores salieron a calentar fueron recibidos con hostilidad. Para colmo, desde el comienzo Racing llevó el partido al campo de Newell’s. Ancho y con muchos hombres en la ofensiva, redujo al local a la defensiva. El inicio de las jugadas eran para la Lepra una bocanada de aire que se agotaba en la mitad de la cancha: prácticamente la Academia no le permitía llegar más allá.
Hasta el gol, la situación más clara para el equipo de Gustavo Costas llegó con un tiro de esquina en que Agustín Urzi le puso una pelota preciosa a Roger Martínez, que cabeceó sin marca, pero la pelota rebotó en el palo.
Roger Martínez puso el 1 a 0 con un derechazo potente que el arquero Lucas Hoyos no pudo desviar. El colombiano se quedó con la pelota después de que Agustín Almendra la perdiera tras abrirse paso con un caño a Juan Méndez, que “vengó” Gustavo Velázquez con falta.
Herido, Newell’s tuvo algo más de iniciativa. Pudo poner en aprietos a Gabriel Arias, que contuvo o desvió los intentos del equipo rosarino. Pero poco y con sabor a nada.
La segunda parte se equilibró el juego. Racing ya no era el dominador de la cancha, pero si del marcadory Newell’s demostraba que podía hacer retroceder a su rival. Sin embargo sus propias limitaciones le daban argumentos al equipo de Costas para seguir sumando riesgo.
Para graficarlo: de un lateral en su favor, el equipo del Gallego le sirvió la pelota a la Academia que hilvanó un ataque gracias a un yerro defensivo que dejó a Urzi mano a mano con Hoyos. La pelota se fue pegadita al segundo palo. Más tarde, Santiago Solari se perdió otra, sin marca, frente al arquero.
Esa fue una constante: Racing no lograba ampliar la diferencia y ya no tenía la pelota. Lo de Newell’s era un peligro latente, porque en términos concretos no llegó a ninguna parte, incluso con su cambio de actitud.
Fue el VAR lo mejor que le pasó a Newell’s en el partido cuando a poco del final llamaron a Darío Herrera para que viera la mano de Santiago Solari. Penal entonces y la chance más clara, que Juan Ramírez desperdició con un tiro por encima del travesaño. Para Costas fue como un gol a favor, así lo festejó mientras los hinchas todavía se agarraban la cabeza.
Con cinco puntos de los 18 que disputó como entrenador en Newell’s, Méndez comenzará la semana de trabajo de cara a River, una parada que lo pone en el banquillo, con la necesidad de un resultado distinto al de los últimos cinco partidos. Al menos ese es pronóstico que se desprende del pitazo final: los hinchas dejaron claro cuál es el ánimo y no queda margen para más derrotas.
Clarín/Deportes
OTRO RESULTADO
Platense 0 – Barracas Central 0
MG Radio 24 Villa Pueyrredón
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