
El español Rafael Nadal, cuarto en el ranking mundial, regresó ayer a las canchas luego de seis semanas de ausencia por una lesión en las costillas y en el Masters 1000 de Madrid venció al serbio Miomir Kecmanovic por 6-1 y 7-6 (7-4).
A menos de tres semanas para Roland Garros, el rey del polvo de ladrillo demostró haber recuperado la forma física, especialmente en un primer set en el que se mostró agresivo y sin darle tregua a su rival. El segundo, jugado bajo techo por la lluvia, le procuró un mayor trabajo.
“Es una victoria que tiene mucho valor, contra un jugador que viene bien en los últimos meses. Han sido dos horas que me van a ayudar para mi objetivo final, que es recuperar mi forma lo antes posible”, explicó Nadal, quien hoy buscará el pase a cuartos de final ante el belga David Goffin.
En la previa de su regreso, se generó una polémica por su estado. Patrick Mouratoglou, entrenador de Serena Williams, dijo: “No llegará a su mejor nivel en Roland Garros porque necesita jugar muchos partidos y no los va a tener”. Carlos Moya, coach de Nadal, le replicó: “17 años seguidos top 10, Roland Garros ’20 con 3 partidos en 7 meses, Australian Open ’22 con 3 partidos en 6 meses… Un poco de respeto y memoria, Patrick.
Diego Schwartzman (13°) jugó un partido para el olvido y el búlgaro Grigor Dimitrov lo vapuleó en poco más de una hora por 6-0 y 6-3, por lo que en Madrid no quedaron argentinos en el torneo de singles. A octavos de final avanzaron también el alemán Alexander Zverev (2°), quien derrotó en tres sets al croata Marin Cilic, y el italiano Jannik Sinner (10°).
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón