Inicio / Teatro/Cultura / Las Chicas de la Culpa, del boom de la tele a romperla en el teatro

Las Chicas de la Culpa, del boom de la tele a romperla en el teatro

La obra arrancó en el Paseo La Plaza y hoy están en el Metropolitan.

Saltaron de la tele al teatro y la rompen. Las chicas de la culpa agotan entradas y van camino a ser uno de los fenómenos de la avenida Corrientes de este año. Malena Guinzburg, Fernanda Metilli, Connie Ballarini y Natalia Carulias son el cuarteto que llena cada viernes, casi de madrugada ya, la sala del Metropolitan Sura, en un clima festivo. El título del show es herencia directa de la tele cuando, en algunas medianoches por Telefe, antes de la pandemia, las comediantes hacían La culpa es de Colón. El formato funcionó y la gente las reconocía como «las chicas de la culpa».

Desde que llegaron a la Avenida Corrientes, en enero de 2021, primero en el Paseo La Plaza y ahora, en el Metropolitan Sura, ya fueron más de 60 mil espectadores los que vieron la obra. A eso se le suman las miles de personas que siguen las funciones por streaming y, otros 15 mil que vieron el espectáculo en las giras que hacen entre semana, por todo el país, donde también agotan entradas.

-Antes de llegar al teatro, hacían su espectáculo en un horario televisivo casi marginal, ¿cómo fue pasar de la tele a una sala con público en vivo?

Malena: Lo mejor es precisamente el público, la adrenalina de hacer todo con la gente ahí, convierte cada función, en una fiesta.

Connie: Tener la reacción del público en el momento, la risa que te motiva, estimula y potencia, es impagable. Nuestro espectáculo se parece a una previa de amigas y el público es uno más.

Natalia: La energía que sentimos y que siente la gente en el teatro, no se compara con nada. Nos pudimos adaptar a todos los formatos pero nuestro lugar es el teatro.

Fernanda: Hacer lo que hacíamos en tele, pero con el público de testigo y siendo parte del show, es una locura. Es verdad que nos gustan ambos formatos, así que ahora solo nos falta hacer el programa en televisión y con tribuna. ¡Ojo que la tele se está perdiendo un programón!

-¿Cómo es el trabajo en equipo? ¿Cada una tiene un rol más específico o van improvisando?

Connie: El trabajo en equipo es todo y es nuestra clave del éxito, lo pensamos en equipo y jugamos así. Aparece una con una anécdota o idea y todas jugamos en función de eso. No es que una se quiere lucir. Brilla una y brillamos todas, no importa quién haga el gol.

Fernanda: Todas hacemos todo, pero claramente las personalidades se ven en cada situación, tanto a la hora de hacer alguna tarea o de jugar arriba del escenario. Todas somos diferentes y juntas, nos potenciamos. Las chicas de la culpa es como un equipo de fútbol.

Malena: Laburamos muy bien juntas, y nos complementamos. A veces, sin proponerlo se dan cosas más típicas de cada una pero, con el público, lo que sale es la improvisación en base a disparadores que abren el juego.

Natalia: Cuando el trabajo en equipo funciona bien, no falla. Es linda la metáfora del gol: no importa quién lo haga, el resto hizo los pases y siempre es el gol de las cuatro.

-¿Cómo definirían su estilo de humor?

Fernanda: Único. No se puede “definir” porque, si bien cada una tiene su propio estilo, las cuatro juntas creamos un idioma diferente. Connie: Coincido en que es bastante indefinible. Somos súper honestas, nos divertimos sin filtro y nos sorprendemos a la vez. Llevamos lo que nos va pasando en la vida al escenario, nuestras contradicciones, de todo eso nos hacemos cargo y lo transformarnos en humor. Natalia: Nuestro humor tiene que ver con algo genuino, verdadero, lo que nos pasa realmente. Nunca hay una postura y esa es una de las claves por las que funciona el espectáculo. Se puede decir cualquier barbaridad, pero desde un lugar tan verdadero que no falla.

Malena: En lo personal y creo que a ellas les pasa lo mismo, trato de ser lo más auténtica posible, intento desdramatizar todo, por lo menos en el escenario. Y eso es lo que transmitimos.

-Tienen un público muy fiel que celebra en el teatro como si estuviera en una fiesta, ¿qué creen que es lo que más atrapa de la propuesta?

Natalia: Creo que son varias cosas: el público se siente parte, siempre nos dicen que es como espiar a un grupo de amigas hablando de intimidades de la forma más desfachatada y graciosa. Y además, se identifica con lo que contamos. Creo que abrimos ese juego de «vení, te invitamos a ser parte de esta intimidad», y eso engancha.

Malena: Sí, está lo de sentirse uno más, una más, y también que cada semana es un show distinto, eso también atrae.

Fernanda: Hablamos de cosas distintas cada función y eso hace que lo que ocurre en Las chicas de la culpa sea nuestro y de nuestro público.

Connie: Además hay algo que llama la atención y es que no sabe bien qué es el espectáculo, ni nosotras sabemos. ¿Es una obra?, ¿un stand up?, ¿un programa de tele en teatro?, ¿una previa de amigas? Y no es nada de eso. Tenemos un norte, pero si pintó ir para otro lado, vamos todas para allá y listo. Hay algo de lo espontáneo y orgánico que no es usual que hace que sea algo único y la gente se queda pensando si estaba guionado o no. Es todo eso junto.

-Ninguna de las cuatro tiene mucho filtro y parecen ser capaces de cualquier cosa en el escenario, ¿ hay un límite para hacer humor?

Fernanda: Entre nosotras ya nos conocemos y sabemos hasta dónde ir y siempre sabemos que el límite es el otro. Conmigo misma puedo ir adonde sea, pero con los demás siempre hay un límite. Eso es lo bueno con nosotras, que sabemos hasta dónde ir con cada una. Connie: Me parece que el límite es si estamos generando gracia o no. Yo soy bastante de irme a la mierda y es parte del show el «cuidemos a Connie». Y al contrario, a Naty, que pide «cuídenme», la pinchamos para que siga. Siempre es la búsqueda del humor.

Natalia: Es cierto. No tenemos limites sobre qué temas tocar, pero sí en cuanto a cómo manejarnos. Tiene que ver con nuestra forma de hacer humor en donde el límite es no lastimar al otro. Pero sale naturalmente eso. En cuanto a lo que estamos dispuestas a hacer, con la red que tenemos entre nosotras, es ilimitado porque siempre va a salir bien. Malena: Tal cual, ese limite de no ofender ni joder a nadie se da naturalmente, no lo pensamos, sale solo. Por lo demás, hablamos de cualquier cosa.

-El hecho de trabajar entre amigas, ¿es una ventaja?

Malena: Sin dudas. Que no nos escuche la producción, pero nosotras pagaríamos por hacer lo que hacemos.

Natalia: Trabajamos de hacer reír a la gente, que es lo que amamos, con amigas con las que nos cuidamos y nos potenciamos. Creo que esa es otra de las claves, por eso no puede salir mal. Estamos viviendo algo increíble.

-¿Nunca discuten? ¿Siempre están de acuerdo en todo?

Connie: Nos llevamos genial. Incluso, después de la función, cuando cada una llega a su casa, quedamos tan manija que nos empezamos a mandar mensajes de amor y admiración, es hermoso.

Fernanda: Bueno, hay algo malo. Las reuniones nunca nos alcanzan, nos quedan cortas de tiempo. Siempre tenemos más para hacer.

-Con este espectáculo ¿se termina con el prejuicio de que un show de humor encabezado por cuatro mujeres solo atrae público femenino?

Malena: Antes un show de mujeres se pensaba que solo lo podían ver mujeres y ahora eso se va borrando, todo fue cambiando. Viene todo el mundo y todos la pasan bien.

Fernanda: Creo que formamos parte de un camino sembrado por todas las mujeres que se dedicaron y se dedican al humor. Siempre hay que agradecer a las que estuvieron, a las que están y a las que vendrán.

Sandra Commisso/Clarín-Espectáculos

Compruebe también

Atención Comiqueros!! Regresa el Crack Bang Boom en Rosario

Dos años sin Crack Bang Boom es mucho tiempo para la historieta nacional. Por eso el …

El Método Grönholm se reestrena el viernes en el Paseo La Plaza

Desde su estreno original en Barcelona, en 2003, El Método Grönholm recorrió el mundo. Ahora, …

Dejanos tu comentario