Inicio / Teatro/Cultura / La cubana Reina María Rodríguez abrió el Festival de Poesía de Buenos Aires

La cubana Reina María Rodríguez abrió el Festival de Poesía de Buenos Aires

La escritora nacida en La Habana abrió el encuentro que se extenderá hasta el domingo.

“Y, porfiada, enderezo la fotografía/ donde apretábamos las caras/ contra el cristal/ un vidrio peligroso que permanece/ intacto/ cuando todo estalla”, escribe Reina María Rodríguez en un poema de su libro inédito Allí estaría la noche. Este texto fue publicado en el portal Diario de Cuba, donde la poeta colabora.

Considerada una de las voces más importantes de la literatura cubana contemporánea, ha publicado más de veinte libros de poemas y también, varias novelas. Su obra ha sido multipremiada (por ejemplo, recibió dos veces el Premio Casa de las Américas).

Y sin embargo, como suele suceder con los poetas, su nombre continúa siendo un secreto a voces. Ayer, al caer la tarde, era una de las autoras convocantes durante la apertura del Festival de Poesía de Buenos Aires, que continúa hasta el domingo y tendrá diversas mesas de lectura y otros eventos artísticos, auspiciado por Revista Ñ.

Por primera vez en su historia, este evento, que está cumpliendo 15 años, ofrece un formato híbrido, con actividades presenciales y virtuales, todas gratuitas.

Nacida en 1952 en La Habana, la poeta es dueña de una voz elegante y experimental a la vez. En su país, ha dicho, la poesía no se ha permitido la experimentación como sucede en el caso argentino (hace poco publicó en Diario de Cuba un poema con epígrafe de Arturo Carrera).

¿Por qué sucedió esto? Según ella, por el éxodo de poetas y artistas emigrados a Barcelona o México, por ejemplo, cuando el bloqueo a Cuba se hizo cada vez más fuerte en los ’90.

De todos modos, Reina ha sido una gran fuente de inspiración para los jóvenes de su país, al igual que Damaris Calderón o María Elena Hernández Caballero. Y es que aún siendo una de las poetas más prominentes de su generación, abrió con generosidad las puertas de su propia casa para crear algo así como un espacio literario no formal.

“La azotea-casa de Reina, construida sobre el apartamento de su madre a partir de materiales reciclados de los edificios derruidos de Centro Habana, abre sus ventanas como ‘pestañas de madera’ para revelar los signos del cambio en una urbe donde hierros y símbolos lucen la corrosión del salitre y pierden su antigua sustancia”, evocó Luis Rafael, uno de los escritores habitués.

Directora del proyecto cultural Torre de Letras durante 15 años y editora de la revista Azoteas, también ha recibido galardones como el Premio de la Crítica, entre otros, en Cuba.

En México obtuvo el Premio Plural, y en Francia, la Orden de Artes y Letras con grado de Caballero. Durante la aceptación del Premio Pablo Neruda en 2014, en Chile, ella habló de la construcción de su poesía, de esa obstinación por buscar una zona de efímera firmeza cuando el mundo estalla en varios de sus libros, que ella enumera y a los que conviene prestar atención.

“Por momentos intenté hacer vanguardia usando otra puntuación o rompiendo el encasillamiento de los géneros en un viaje ‘como una gramática’ por libros fragmentados: Travelling, Páramos, Te daré de comer como a los pájaros, Otras cartas a Milena, Variedades de Galiano y Otras mitologías cuando, dentro de una vanguardia artística pobre, con relación a una fuerte vanguardia política, pretendía subvertir con una utopía conversacional y social lo simbólico”, dijo.

Y agregó: “Buscando, en medio del ruido de las calles habaneras, de las conversaciones que escuchamos sin querer, del llanto de los niños, de la televisión –que como sustituto al padre ausente no se apagaba nunca–, así como del pedaleo de mi madre en su máquina de coser Singer, una rama, un sentido. Donde hasta el objeto más pequeño se sumaba contra quienes nos hacen víctimas del olvido, resguardando la idea del libro como hogar, como país, donde cupieran el hecho y el desecho; pensando en cómo salir de lo testimonial sin dejar de serlo”.

Contra el aplanamiento del lenguaje, la búsqueda de sus ondulaciones. Contra la imagen poética sin riesgo, la indagación de sus posibilidades hasta pulverizarse los ojos, como proponía Alejandra Pizarnik.

Y la tensión política, a cuyo debate no rehuye: “Sobre el espacio entre la isla y Miami, escribo poemas para hallar otro espacio de escritura donde acercarme a ambos lados. Porque llevo muchos años haciendo ese trayecto, físico y mental. Colocando una sombrilla en medio de ese mar para proteger a mi hija, y para protegerme. Pero la sombrilla –de la que hablé en el poema Umbrellas (inédito)–, no nos protege. Vivo dividida, partida, rota”, confesó en una entrevista.

¿Por qué leerla? Porque su poesía renueva la forma de ver y percibir lo cotidiano. Porque bajo su palabra leve subyace el peso de meditaciones profundas en torno a la vida, la maternidad, los exilios, los cambios que atraviesa una mujer que escribe en un mundo cada vez más desangelado, necesitado de escuchar las voces de quienes persisten en la belleza como gesto vital.

Ivana Romero/Clarín

COMO SIGUE EL FESTIVAL

Hasta el próximo domingo, el Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires festeja su edición número 15. El programa incluye actividades presenciales y virtuales, con las voces de más de 40 poetas de todo el país y del exterior. También se ofrecen talleres que solo requieren inscripción previa. Todas las actividades son gratuitas.

Hoy, los encuentros se llevarán adelante en la Sociedad Argentina de Escritores (Bartolomé Mitre 2815, segundo piso). Comienzan a las 18 e incluyen diversas mesas de lectura. Primero será el turno de los autores españoles Verónica Aranda, Ángela Álvarez Sáez, Ruth Llana y Miriam Reyes. Luego, de Diane Régimbald (Québec, Canadá), Ming Di (China) Juan Ramazzotti (Tucumán), Fernando Herrera Gómez (Colombia) y Álvaro Ojeda Betancor (Uruguay).

A las 19.35, las mesas de lectura estarán a cargo primero de Elena Annibali (Córdoba), Abdullah Eisa (Palestina/Rusia), Andrea Crespo Granda (Ecuador), Alex Pausides (Cuba) y Cecilia Vicuña (Chile/Estados Unidos). Y luego continúan con Verónica Merli (Río Negro), Marvin S. García Citalán (Guatemala), Silvina López Medín (Argentina/Estados Unidos) y Yumiko Otomasu (Japón).

Entre otras actividades, mañana, a las 18.30, Cristina Pérez (poeta y conductora de televisión) ofrecerá una charla sobre Shakespeare y el verso isabelino.

Y el domingo, la programación se traslada a los Bares Notables de la Ciudad. A las 17, habrá lecturas en el Gato Negro (Corrientes 1669) y, a las 19, en el Bar Sur (Estados Unidos 299).

Las actividades podrán seguirse de manera online en el canal de YouTube del festival. La programación completa, en festivalpoesiabsas.com.ar

Clarín/Espectáculos

Compruebe también

Los libros de Minúscula ya están en Argentina. Nota a Valeria Bergalli, su fundadora

«Esa chica argentina» que fundó la editorial Minúscula en Barcelona ya no es tan chica. Cuando Valeria Bergalli publicó …

Falleció el notable artista plásico argentino Guillermo Roux

Dibujante, acuarelista, pintor, el artista plástico Guillermo Roux falleció a los 92 años y deja un legado …

Dejanos tu comentario