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Guillermo Pérez Roldán: sus padres le pegaban y le robaron el dinero que ganó

Guillermo llegó a ser el 13 del mundo y acumuló en su carrera una ganancia de 4 millones de dólares.

Después que pasaron más de dos décadas desde su retiro del tenis profesional, Guillermo Pérez Roldán volvió a transformarse en protagonista. Pero esta vez no fue por haber ganado un título. En su paso por el circuito ATP ganó nueve torneos, todos sobre el polvo de ladrillo, su superficie preferida por naturaleza y porque, según él, un problema genético en su espalda lo obligaba a no competir en superficies rápidas como el pasto de Wimbledon o el cemento.

En las últimas horas se hizo pública la dramática relación con su padre, que además fue su entrenador durante toda su trayectoria. El propio Pérez Roldán lo acusó de repetidas agresiones físicas y verbales, al mismo tiempo que confió que Raúl lo estafó y le hizo perder todos los ingresos que ganó durante sus 10 años como profesional.

“Es un momento de reflexión de todo el mundo por la pandemia. Por la sensibilidad de las personas. Y el nacimiento de Damián desencadenó esto. La mejor manera de aportar algo es de acá para adelante”, dijo el ex tenista en diálogo con Crónica desde Santiago de Chile, a pocas horas de haber sido padre por tercera vez a los 50 años.

“El punto de quiebre es el nacimiento de mi hijo. Aproveché el momento para sensibilizarse todavía aún más. Las cosas en estas situaciones las ves con más claridad”, agregó.

En su crudo relato, Pérez Roldán contó cómo su padre lo golpeó en repetidas ocasiones. Desde un puñetazo en la cara, la vez que lo tomó de la cabeza y la sumergió en el agua o hasta el día que le pegó con un cinturón sobre la cama, el trato del ex tenista con su progenitor marcó su vida para siempre.

“Tengo que aprender a convivir con esto. No fue solo durante la carrera. No fue sólo dentro del tenis, fue fuera también. Fue hasta que nace Damián y ni siquiera me mandan un mensaje. Fue desde que tengo uso de memoria”, relató en comunicación con el canal de TV desde el país trasandino.

Con un récord de 241 triunfos y 137 derrotas, Pérez Roldán llegó a posicionarse entre los mejores 15 tenistas del mundo en septiembre de 1988 -alcanzó el 13 lugar en el ranking-, pero las consecuencias de la relación con su padre-entrenador marcaron el desarrollo de su carrera. Pero más allá de Raúl, también hay otro personaje clave en la historia. Liliana Sagarzazu, su madre, que fue cómplice según Guillermo de que, una vez que le puso punto final a su experiencia profesional, no tuviera dinero porque ambos se encargaron de quitárselo.

“Cuando una mujer hace caso omiso a tus errores o a las aberraciones, o mucho más dañar a tus hijos, creo que empezás a ser cómplice de algo. Lamentablemente, tengo que decir que me da lástima”, comentó el oriundo de Tandil en diálogo con radio La Red.

Y agregó: “Fuí víctima, no podía hacer nada. No hubiese ganado nada. Andá a seguir tres cuentas de algunos millones de dólares”.

Casado con Daniela, su esposa y madre de su hijo recién nacido, Pérez Roldán quiere aprovechar la difusión de su historia para crear conciencia en la relación que deben tener los padres con los entrenadores de los jóvenes jugadores de tenis. Y él lo sabe más que nadie, ya que más allá de lo vivido y una vez que dejó de ser profesional, se transformó en instructor de tenis. Ese es su trabajo en la actualidad en Italia, representando a la federación de tenis de aquel país.

“Hay que educar a los profesores. Hay que educar a los profesores porque los padres en muchos casos son un problema. Los que enseñamos lo tenemos que prevenir. Todo lo malo que me pasó, transformarlo en algo positivo. Tengo que encontrar la forma. Quiero ver a cuántas cabezas de padres puedo llegar. De profesores. Porque el lazo entre los chicos y sus profes es muy fuerte”, explicó.

Por último, Pérez Roldán aprovechó la viralización de su testimonio para marcar lo más importante para él en su vida después del tenis y de haber sufrido una experiencia que nunca podrá olvidar. “Ganarle un partido a un grande del tenis es anecdótico. Porque si la pasaba muy mal, cuál es la gloria de eso. La gloria es formar una familia donde te quieren. La gloria está en ver la luz de los ojos de tus hijos”.

Infobae/Deportes

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