
En medio de la tormenta, Independiente fue un día de sol. Porque mantuvo la supremacía y porque esta vez sí se hizo fuerte desde lo anímico para volver a florecer adentro de la cancha sosteniendo ataques punzantes aun cuando ya estaba ganando. Julio César Falcioni plantó un equipo súper ofensivo cuando estaba contra las cuerdas y su Rojo pasó por arriba a un endeble Aldosivi: 3-0 en Avellaneda y fiesta debajo del granizo para la primera victoria del Emperador en este tercer ciclo después de seis partidos (cuatro empates y dos derrotas). El Tiburón, por su parte, se hunde en el fondo de la tabla y Leandro Somoza quedó en la mira.
Como para dejar bien en claro que no tira el equipo atrás, luego de que en el último partido de local (empate 1-1 con Vélez) los hinchas le cantaran “¡Sacá al equipo la p… que te parió!”, Falcioni metió un volantazo brusco en la manera de presentar a su Independiente. Y para este duelo bisagra de local puso cuatro hombres netos de ataque: Damián Batallini y Leandro Fernández volanteando por los costados y un doble nueve compuesto por Facundo Ferreyra y Leandro Benegas.
Y mandó a su tropa a buscar el gol desde que la pelota se movió del punto central del campo. Si bien el esquema reposaba sobre un 4-4-2, los dos medios externos se lanzaban hacia arriba para sumarse a la dupla dentro del área rival. El resultado: en poco más de media hora el Rojo ganaba 2-0 y desperdició un par de situaciones más.
Un pase fantástico de Lucas Romero, el más suelto del doble cinco que completaba Iván Marcone, le abrió la calle del gol al Chucky Ferreyra, quien definió con sutileza ante la salida de un jugado José Devecchi. Y el segundo fue obra de Fernández para coronar un contrataque perfecto. Leandro apareció por la derecha y tuvo todo el tiempo que quiso para pensar, acomodarse, y definir al segundo palo de zurda.
Hacía rato que el Diablo no atosigaba así a otro equipo. Y hacía rato también que luego de ponerse arriba en el marcador no lograba mantener la intensidad y seguir generando peligro. Batallini tuvo el suyo. Benegas también. La defensa visitante se empecinó en facilitarle las cosas al dueño de casa. Aldosivi quedaba muy abierto atrás y concedía zonas libres aprovechadas con libertad por los jugadores rojos.
Martín Cauteruccio era un náufrago solitario en medio de las aguas defensivas de Independiente. Quedaba aislado el nueve del Tiburón y el balón no le llegaba nunca. Más allá de algún intento por progresar con la tenencia cuando el Rojo lo dejaba, al cuadro marplatense se le notaba la ausencia de profundidad. Apenas un remate desactivó Miltón Alvarez, que entró por el resistido Sebastián Sosa, en la primera parte. Y puso los puños para tapar un tiro de Javier iritier en el complemento, cuando Aldosivi trató de mostrar algo de reacción.
Y mientras las piedritas blancas caían del cielo negro y rebotaban conra el césped de un verde radiante, el disparo de Leandro Fernández rebotaba contra el ángulo superior derecho del arco de Devecchi, que miraba sin poder hacer algo.
El aguacero sobre el Ricardo Bochini no opacó una tarde feliz para Independiente después de mucho tiempo. Y Falcioni respira.
Nahuel Lanzillotta/Clarín-Deportes
EL BICHITO PICÓ A UN CANALLA EN LA PATERNAL
Gabriel Milito y Carlos Tevez se conocen desde hace mucho tiempo. Fueron compañeros en la Selección nacional. Y en el primer enfrentamiento entre ambos como entrenadores, el duelo fue para el técnico más experimentado. Argentinos venció por 2 a 1 a Central, ganó después de tres partidos y todavía está en carrera para pelear por el campeonato ya que quedó a tres puntos de los líderes Gimnasia y Atlético Tucumán. En cambio, el equipo rosarino sigue de la mitad de la tabla hacia abajo.
Argentinos dominó la pelota en el arranque pero lo que no pudo concretar por abajo lo encontró por arriba. Tras un corner Di Cesare le ganó en el salto a Francis Mac Allister y metió un cabezazo potente que Broun alcanzó a tapar;y el rebote fue capturado por el Mac Allister de Argentinos, Kevin, quien empujó la pelota a la red y así cortó una sequía sin tantos de su equipo que alcanzó los 383 minutos.
Cuando todavía festejaba el conjunto de La Paternal casi se vio sorprendido en la jugada siguiente en la que Central pudo haber empatado pero el remate de Facundo Buonanotte, luego de quedar mano a mano, se fue afuera.
En el inicio del segundo tiempo, tal vez inconscientemente, Argentinos retrocedió y Central tuvo la oportunidad para adueñarse del encuendos tro a partir de la posesión de la pelota y del adelantamiento en el terreno. Sin embargo no pudo o no supo cómo lastimar a su rival.
Hasta que, de repente, Argentinos volvió a meterse en el partido a partir de una jugada bien pensada y ejecutada que terminó en un golazo. Villalba metió un pase aéreo preciso para Avalos quien bajó la pelota con la cabeza para asistir a Verón que definió de primera.
¿Partido liquidado? Eso pareció, pero no. Central no se achicó y tras desbordes consecutivos de Malcorra siguió con vida en el encuentro. En el primero Buonanotte no llegó a empujar la pelota y en el segundo Kevin Ortiz tomó el rechazo corto de Lanzillota para descontar.
Tras el gol Central equilibiró el partido. Los cambios de Tevez, quien mandó a la cancha a Mateo Tanlongo, Gino Infantino y Facundo Frías, le hicieron bien al conjunto visitante que siguió exigiendo a Lanzillota aunque el arquero de Argentinos se recuperó para tapar un par de remates desde afuera del área que pudieron ser comprometedores.
El equipo de Milito sufrió en el último tramo del segundo tiempo porque en el complemento mostró una versión irregular, muy diferente a la del primero. Pasó de dominador a dominado. Así puso la victoria en jaque pero la consiguió y la celebró.
Maximiliano Benozzi/Clarín-Deportes
UNIÓN VOLVIÓ AL TRIUNFO
Tuvo que ser Juan Nardoni, el mejor jugador de Unión y del partido, el que logró cortar con la sequía de cinco partidos y 528 minutos sin marcar goles de su equipo.
El conjunto santafesino fue más que Sarmiento durante todo el partido, tuvo la pelota y las mejores llegadas.
Pero un rato antes se salvó porque el arquero Santiago Mele le sacó un mano a mano a Gallardo; y después sufrió porque el arquero salió mal, con una patada voladora sobre Toledo, que le costó la expulsión y por poco no fue penal.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón