
La noticia se festejó en Boca: el empate 2-2 entre Colón y Estudiantes le permitió al equipo de Battaglia sostener su ubicación en la tabla e intentar mejorar su posición de cara a los playoffs. La mala para Julio Falcioni, no fue solo el empate, sino que el Pulga Rodríguez dejó la cancha lesionado y deberán esperar los estudios para saber si estará las próximas dos fechas.
Apenas cuatro minutos pasaron desde el pitazo inicial al gol. La jugada nació a partir del error en la salida de Estudiantes, Cristian Bernardi presionó a Nelson Deossa, ganó y la pelota le quedó al Pulga Rodríguez que remató y encontró la respuesta del arquero. Ese rebote le quedó justamente a Bernardi que, sin marca, definió cruzado de zurda ante la salida de Pourtau y abrió el marcador.
Sin desesperación, el equipo alternativo de Estudiantes -los titulares jugarán el martes ante Bragantino por la Copa Libertadores- no cambió los planes que llevó a Santa Fe. Sostuvo su postura y pudo empatarlo en una jugada en la que Marinelli empujó una pelota que llegó desde la derecha ¡con el cuerpo y desde el piso!, que terminó despejando Garcés.
A los 22, el Pincha hizo evidente su recuperación: empató tras un centro que llegó desde la izquierda y que Morel definió, exigido, con el muslo. El envío no fue lo suficientemente alto para cabecear, ni cómodo para el pie.
Antes de que se terminara el primer tiempo, logró el desequilibrio a partir de otro error defensivo: Bautista Kociubinski salió jugando y trasladó la pelota más de la cuenta.
Se la robaron entre Bernardi y Aliendro y este último cambió hacia la izquierda para la entrada del Pulga, que se despachó con un golazo.
Luis Miguel Rodríguez la paró de zurda y con la derecha la cruzó al segundo palo del arquero. Golazo.
La salida del Pulga al comienzo del segundo le restó explosión a Colón, que de todos modos continuó sumando situaciones, de hecho más que en la primera parte. Estudiantes no jugó acomplejado por ausencia de figuras. Intentó replicar la propuesta del Ruso, más allá de los nombres.
Acaso por la ausencia del capitán, el Sabalero fue incapaz de cerrar el partido, algo que le costó caro.
Sobre el final, Estudiantes tuvo un tiro libre de oro. Lo pateó Kociubinski, que se redimió de la macana en el segundo de Colón. La acomodó, la midió y la clavó en un ángulo. Los pibes del Ruso le dieron la clasificación al León.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón