
Independiente sufrió más de la cuenta para ganarle al humilde General Caballero de Paraguay. Pero en el segundo tiempo encontró un triunfo que Eduardo Domínguez empezó a gestar en el entretiempo. Después de un flojo primer tiempo, los cambios dieron resultado y el Rojo consiguió su primera victoria en la Copa Sudamericana al derrotar 2 a 0 al conjunto paraguayo. Así, se recuperó de la caída de la semana pasada en Brasil ante Ceará.
Lo que se veía adentro de la cancha era un fiel reflejo de lo que sucede afuera. El juego de Independiente navegaba por aguas turbulentas, tal como le sucede al club, inmerso en una crisis institucional a la que se le suman los graves problemas en las tribunas con la amenaza latente de enfrentamientos entre las tres barras, partido a partido.
No había respuestas de los futbolistas de Independiente en el campo de juego. Y por eso no fue de extrañarse que el equipo se haya ido silbado al final de la primera etapa. No había lucidez para encontrar los caminos y con el correr de los minutos las piernas pesaban cada vez más y la pelota quemaba.
En otra época, al menos, Independiente se hubiera llevado por delante a su rival, de menor envergadura, debutante en torneos internacionales en esta Sudamericana y recién ascendido en su liga (en la que se encuentra en las últimas posiciones). Pero solo apeló a un par de remates desde afuera del área para reventar las manos del arquero visitante. Fue la única manera que encontró para tratar de lastimar a General Caballero luego de 45 minutos en los que no supo cómo generar jugadas de riesgo.
Y el equipo paraguayo hizo su trabajo. Se replegó en su campo, compactó bien las líneas y cuando pudo salió de contra. Se plantó con orden y se animó. En especial, desde el desequilibrio de Elías Alfonso y algunas combinaciones con Hauche, dándole juego al inoxidable Santiago Salcedo. Para ello, trataba de abrir las bandas y buscaba llegar con centros al centrodelantero de 40 años.
No fue extraño, entonces, que Eduardo Domínguez hiciera tres cambios en el entretiempo. Era lo indicado. El entrenador del Rojo mandó a la cancha a Laso, Soñora y Pozzo y salieron Sergio Barreto, Gastón Togni y Damián Batallini. Las modificaciones le dieron movilidad a Independiente. Y el partido se tornó ágil, hubo más ida y vuelta. Porque el equipo local fue a buscar con mayor ímpetu y la visita se encontró con espacios para contragolpear.
Pero Independiente se quedó luego de las insinuaciones que tuvo en el inicio del segundo tiempo. Y aparecieron los nervios, la confusión y las desatenciones.
A tal punto que General Caballero casi le convierte un gol desde un lateral. Pero Sosa puso el pecho al puntazo de Hauche -tras el toque de Salcedopara sostener su arco.
Y ante tanta malaria, una le salió a Independiente. Tras una buena combinación de toques, un centro de Lucas Rodríguez y un desvío que descolocó a Arévalos, Benegas empujó la pelota abajo del arco rival. Fue un premio a la búsqueda de Pozzo, capaz de pensar en un momento de nerviosismo y a la insistencia de Rodríguez con sus proyecciones. Antes del gol, hubo un buen encuentro entre ellos por la izquierda.
Independiente también tuvo más lucidez con Laso y Soñora. Justamente fue Soñora el que encontró un hueco unos minutos después del primer tanto para sacar un tremendo remate de zurda desde afuera del área que se clavó en el ángulo y así definió el encuentro.
El último tramo del partido encontró al Rojo con otro semblante. Más tranquilo. Y los silbidos mutaron en cánticos y aplausos. Y el alivio llegó al cuerpo de Domínguez, quien dio en la tecla con los cambios para que Independiente ganara un partido en el que estuvo muy incómodo.
Y que puede ser clave de cara al futuro de su grupo, ya que, si dejaba puntos en el camino, la clasificación a los octavos de final podía empezar a complicarse. Pero, al menos, Independiente reaccionó a tiempo.
Y por el duro momento que atraviesa a todo nivel, no es poco.
Maximiliano Benozzi/Clarín-Deportes
MUY BUEN TRIUNFO DE UNIÓN
Después del injusto empate en su debut ante Junior de Colombia la semana pasada, Unión consiguió un valioso triunfo como visitante de Oriente Petrolero para acomodarse en el grupo H de la Copa Sudamericana.
La historia empezó de manera inmejorable para los dirigidos por el uruguayo Gustavo Munúa: un córner desde la derecha encontró a Franco Calderón, que anotó el 10 a los cuatro minutos.
El Tatengue supo aguantar el empuje de un equipo boliviano que había sido goleado en el debut por el poderoso Fluminense de Brasil, próximo rival de los argentinos y candidato a quedarse con el único boleto a la próxima instancia.
Pese a la ausencia del delantero Gastón Nicolás González el conjunto santafesino se las ingenió para agazaparse y salir de contragolpe en el segundo tiempo.
Así, sobre los 25 minutos, Mariano Peralta Bauer coronó un ataque colectivo. El golazo del uruguayo Hugo Dorrego en tiempo de descuento ilusionó al local, pero Unión sentenció la historia en otro contragolpe, que definió el ingresado Juárez, para atesorar la primera victoria.
Clarín/Deportes
DEFENSA NO TUVO DEFINICIÓN Y TROPEZÓ EN VARELA
A diferencia de lo que suele pasar con el fútbol argentino de estos tiempos, Defensa y Justicia nunca defrauda. No porque el método que pregona su entrenador Sebastián Beccacece sea sinónimo de éxito, sino porque sus partidos son siempre entretenidos.
Esa vocación ofensiva suele darle buenos dividendos a los de Florencio Varela pero en el roce internacional la ecuación no es tan segura. Esta vez le tocó enfrentar a Atlético Goianense, un rival brasileño, serio y con la dosis de jerarquía suficiente como para aprovechar algún descuido.
Y así quedó claro desde el arranque. En el minuto 9, el lateral derecho, Dudú, llegó al fondo y descargó el centro atrás para la definición de Wellington. El 0-1 fue un golpe tempranero que lo tuvo apagado todo el primer tiempo al local: la jugada más clara fue un blooper que pudo ser el empate.
En el complemento, Defensa pareció reaccionar y dominó por completo al Goianiense, que se fue metiendo cada vez más en su área.
Sin embargo, la falta de puntería en los metros finales se tornó una constante, y el partido terminó en derrota para el equipo argentino, que le cede tres puntos y el liderazgo a un rival directo en la clasificación del Grupo F, en el que anoche Liga de Quito goleó 4-0 a Antofagasta.
Pero se sabe, para Defensa no hay imposibles.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón