Inicio / Teatro / Edición especial de Cerdos & Peces, en ayuda de Enrique Symns

Edición especial de Cerdos & Peces, en ayuda de Enrique Symns

Symns, aquel monologuista de los Redondos, fundó la publicación en 1984.

La experiencia de la revista Cerdos & Peces fue una aventura extraordinaria dentro del periodismo argentino en democracia. Dirigida por el mítico periodista, actor y monologuista de Los Redonditos de Ricota Enrique Symns, fue un espacio nuevo dentro del destape post-dictadura donde convivían voces disidentes, combativas y complejas de un momento muy particular de la historia reciente en Argentina.

Donde había un tabú (drogas, la batalla contra el género establecido, asesinato, sexualidades contraculturales), Cerdos & Peces trató de romperle la espina dorsal.

Nacida como un suplemento dentro de la revista El porteño en 1983, se independiza en 1984 y pasa por distintos momentos de cierres y reaperturas hasta que baja la persiana en 2004. Parecía un cierre definitivo. Sin embargo, ahora, en un contexto completamente distinto al que les dio origen y una identidad, Cerdos & Peces regresa para despedirse. Dice Symns, el director de esta despedida, en el sitio web de la revista: “Me queda una bala en la recámara”.

El número 1 de Cerdos & Peces, la revista de este sitio inmundo, apareció en los puestos de diarios en abril de 1984 y ahí decía en su editorial, firmado por Symns: “No importa el papel que les haya tocado en esta obra insensata; los hombres sabios y humildes, estén donde estén, van tejiendo la invisible red de un nuevo intento por compartir este mundo sin emparcharlo ni dañarlo.”

¿Por qué este último adiós ahora? Responde el periodista Rodolfo Palacios, que junto a Juan Mendoza son sus editores responsables: “En 2019, Symns tuvo una recaída: a su cuadro de diabetes, que lo dejó casi postrado, se le sumó una depresión. Se la pasaba mirando películas. Lo ayudó una enfermera y el médico Fernando Basílico, y comenzó a mejorar. Necesitaba una motivación. Nos dijo a Juan Mendoza y a mí: ‘Necesito ser el hombre fuerte que alguna vez fui’. Con Juan pensamos la locura del regreso de la Cerdos. No como caridad, sino como un veneno que lo entusiasmara”.

Así se puso en marcha el número 60: el final. Las firmas convocadas reúnen a firmas actuales (Carlos Busqued, Camila Sosa Villada, Fabián Casas, César González, Mariana Enriquez, Naty Menstrual, Luis Ortega, Bruno Stagnaro, Adrián Caetano, Daniel Melingo, Andrés Calamaro, Willy Crook, Kike Ferrari y Semilla Bucciarelli) con la vieja guardia (Fernando Noy, Vera Land, Maitena y Ricardo Ragendorfer). Y sin mecenas ni productores recurrieron a la preventa: se consigue en cerdosypeces.com (a $ 1.100).

Explica el editor Juan Mendoza: “Este número no está dirigido a ningún público en especial. Estarán aquellas personas que en su momento la compraban y tal vez la busquen desde cierta emotividad. Y también estarán los más jóvenes, que solo la conocen de nombre, y tienen curiosidad por saber cómo era la Cerdos. El objetivo es que se dé a conocer este tributo que se le rinde no solo a la revista sino también a su creador, Enrique Symns, que volvió para recordarnos que este sitio sigue siendo inmundo.”

Con una leyenda que fue creciendo con el tiempo, Cerdos & Peces se constituyó en el imaginario colectivo como el territorio de la confrontación con la realidad establecida –porque había otra realidad posible–.

Cuenta el escritor Carlos Busqued: “La Cerdos me torció la cabeza. No era una revista, era la negación de todo lo que conocía. Me llegó (o llegué a ella) en una de sus varias últimas etapas. La primera que compré, en la tapa salía William Burroughs en una foto medio desde la sombra y el título era ‘Soy la persona más importante de este fucking mundo’. Yo ni sabía quién era Burroughs, pero entre esa tapa y ese nombre… la abrí y el contenido me agarró a cachetadas. A partir de ahí fueron años dedicados a la caza de números viejos”.

Explica otro escritor, Kike Ferrari: “Para mí la Cerdos es el rock en papel. La parte más violenta y brutal de la cultura rock estaba en la Cerdos & Peces. Y servía como una muestra de otra forma de patearle la cara al sistema que no fuera la revolución social. Una forma más revulsiva que caló muy profundo”.

Cuenta, por su parte, la escritora Dolores Reyes: “Cerdos & Peces fue una suerte de educación emocional e intelectual. Era una escritura visceral que no tenía lugar a nivel institucional académico y mucho menos en los medios. Todo era careta. Cerdos & Peces ponía todo en la escritura, es el territorio de la libertad y de la experimentación artística llevada al extremo, a cualquier costo. Se ponía toda la carne al asador. Y eso nos volaba la cabeza a todos”.

En el I Ching, el hexagrama sesenta y uno es La Verdad Interior. Ahí dice que los cerdos y los peces son los animales más difíciles de ser influenciados. De esta lectura proviene el nombre de la revista, que vivió en su recorrido momentos turbulentos (amenazas de bomba, juicios por indecencia, etc.), de apertura (una agenda propia que no tenía ningún otro medio), de enfrentamientos (a la llegada del Papa a Latinoamérica en los ‘80 y de un claro posicionamiento sobre los temas abordados (si el tema era la delincuencia: siempre hablaban con un delincuente y nunca con la policía ni el juez).

¿Cuál es el puente con estos tiempos? Responde Busqued: “En esta época sería muy difícil, fue una revista muy subversiva, muy chocante, muy opuesta a todo lo que fuera bueno o correcto o lógico o esperable socialmente. No era que las cosas que salieran en la Cerdos necesariamente te gustaran. Muchas veces sentía vacío en el estómago, un vacío de incomodidad y rechazo. Pero justamente eso era lo potente de la revista. Te exponía a un mundo que no estaba en otro lado.”

Este número 60 tiene 152 páginas y está todo listo (es decir, con la preventa y el apoyo de lectores consiguieron el dinero necesario) para entrar a imprenta en los próximos días. Verá la luz durante enero y llegará a los puestos de diarios.

A partir de ese momento se cierra un capítulo del periodismo argentino que significó una expansión del campo de batalla para muchas personas. Dice Juan Mendoza: “El legado mayor creo que es que aún hay una necesidad de salir a contar el mundo. Que hay que animarse a caminar las calles, a olfatear y ver dónde están esas historias vivas que esperan ser contadas. Hoy parece que todo ya está dado a través de la tecnología. La vida de las personas pasa a través de las redes, sin embargo, todos sabemos que ahí no pasa nada. Hoy el consumo es cada vez más anestésico porque es más inmediato. Todos estamos atrapados en ese hechizo somnoliento que es internet. Y es raro, porque se nos dice que ahora estamos interconectados, pero a la vez parece volvernos cada vez más autistas. No creo que Cerdos y Peces pueda repetirse en esta época, por eso solo hacemos este número especial como un tributo a esa creación de Enrique.”

Ya lo decía La Renga: el final es en donde partí.

Walter Lezcano/Clarín

Compruebe también

Leonor Benedetto, protagonista de la temporada en Mar del Plata

A pocos días de haber generado una gran preocupación en el ambiente artístico por haber …

Colón 2024: en marzo, la temporada con siete óperas y el Festival Argerich

La temporada del Teatro Colón, presentada ayer por su director Jorge Telerman junto a la …

Dejanos tu comentario