Inicio / Teatro/Cultura / Doce nuevas obras en el Malba

Doce nuevas obras en el Malba

12 piezas nuevas engalanarán el catálogo del museo porteño.

Artistas novedosos, pioneros, y dos mujeres argentinas con peso propio. Con la incorporación de nombres muy diferentes entre sí –pero igual de estratégicos, de cara al perfil que el museo busca consolidar– el Malba anunció ayer sus nuevas adquisiciones. “En época de vacas flacas, y grados esperanzas, esto le da un músculo muy fuerte al museo, y un asidero a su discurso sobre el arte contemporáneo”, definió Gabriela Rangel , directora artística de Malba, y miembro del comité internacional que definió las incorporaciones. Los formatos también son variados: video, fotografía y hasta dibujos realizados sobre papeles artesanales. Cambian los medios y las épocas, pero cada obra está llamada a ocupar un lugar preciso en la colección: profundizar los debates en torno a cuestiones de agenda candente y activismos varios, como el género, los colonialismos. En total, son 12 piezas.

Muy buena noticia resulta la incorporación de cinco monocopias de la serie Bocanada, realizada por la artista rosarina Graciela Sacco en 1993. Con una obra en la que lo político se cruza con lo histórico y lo filosófico, sin por eso dejar de ser activa, Sacco es una artista fundamental de la escena contemporánea argentina, cuya muerte temprana dejó un vacío que llenamos, desde entonces, con el demorado y reconocimiento. Integrándola a su colección, el Malba salda una deuda pendiente. Bocanada es, tal vez, su obra más emblemática, en la que un primer plano registra fotográficamente una boca abierta que la artista reprodujo durante años en los más diversos soportes, y con la que intervino los más variados contextos urbanos.

Prácticamente desconocido (si no del todo) en Buenos Aires, Sheroanawe Hakihiiwe es un artista yanomani nacido en el alto Orinoco en 1971, que trabaja desde los ‘90 sobre papeles artesanales de caña de azúcar, doneally. De él, el Malba incorpora la serie Conjunto de frutas de la selva, 21 pequeños acrílicos de delicadas líneas, y ThooThotho (Lianas para mecerse). “Sus obras ya están en el radar de muchas colecciones internacionales –señaló Rangel–. Con él, Malba incorpora a su discurso una visión no occidental, una línea de pensamiento que no podemos soslayar. Sus dibujos se integran, además, de forma muy natural en nuestra colección de arte contemporáneo”.

De la cineasta y artista Aline Motta , el museo adquirió (Outros) Foundamentos, un video de 15 minutos en el que su autora, brasilera y afrodescendiente, viaja a Nigeria, espejo en mano, para construir un relato poético posible sobre la diáspora africana, y el modo en que la esclavitud fragmentó y violentó las comunidades en ese (y este) continente. “Las marcas coloniales de la esclavitud recién se están discutiendo, su legado no se ha filtrado todavía en las instituciones”, señala Rangel. En su intención de dar visibilidad a estas cuestiones, la obra de Motta se suma una búsqueda ya instalada en el museo, que en su nuevo recorrido ya destinó un espacio particular al tema de la esclavitud en América Latina.

Las dos postales del pionero de la fotografía, el peruano Martín Chambi, buscan aportar a la consolidación de la colección fotográfica en el museo. Chambi es un nombre fundamental para la historia de la fotografía en Latinoamérica, y las dos vistas del Machu Pichu que el Malba incorpora, podrían ser dos incunables. Se de copias realizadas por el mismo artista en los años ‘20, próximas a la fecha en que trata sus expediciones, y muchos años antes de que esas vistas fueron copiadas por un estudio, y se popularizaran como postales turísticas en los años 40.

Por último, con dos pinturas de Marcia Schvartz, el museo busca darle a una pintora un lugar tan importante como el que ya tienen en el museo Xul Solar y Antonio Berni. “Malba ya tenía una obra de Marcia, pero esa sola pieza no puede representar a una artista tan compleja como ella”. Con casi 25 años de diferencia entre sí, Tardecitas de Cataluña, de 1980 y Sola, de 2004, dan cuenta de dos períodos bien diferentes en la carrera de esta artista y, junto a Batato, de 1989 (la obra que el Malba ya tienen ) permitirán completar un punteo básico y necesario sobre su trayectoria. “Berni y Xul tienen constelaciones de obra muy importantes en Malba –argumentó Rangel–. Era importante que también haya una mujer con un discurso pictórico de peso en el presente, y Marcia es una de las pintoras más importantes de Latinoamérica”.

Compras sólidas y sobrias que buscan “situar al museo en el siglo XXI” , en un año sombrío y para un museo que espera, el año que viene, poder festejar los 20 años desde su apertura.

De cara al año que viene, el museo anunció también la inauguración de las dos muestras que quedaron en gatera ante el confinamiento de este año: se trata de Fuera de serie, curada por Francisco Lemus y con obras de la argentina Alejandra Seeber y la brasilera Leda Catunda, para el 11 de febrero; y Terapia, la colectiva curada por Rangel junto a Verónica Rossi y Santiago Villanueva, que abordará la relación del mundo del arte con el psicoanálisis, para el 11 de marzo. Mientras tanto, muy posiblemente, las flamantes adquisiciones puedan verse pronto (y con protocolo) en las salas.

Julia Villaro/Clarín

Compruebe también

Los libros de Minúscula ya están en Argentina. Nota a Valeria Bergalli, su fundadora

«Esa chica argentina» que fundó la editorial Minúscula en Barcelona ya no es tan chica. Cuando Valeria Bergalli publicó …

Falleció el notable artista plásico argentino Guillermo Roux

Dibujante, acuarelista, pintor, el artista plástico Guillermo Roux falleció a los 92 años y deja un legado …

Dejanos tu comentario