Inicio / Futbol / Debutó Argentina con un empate que dejó sabor a poco

Debutó Argentina con un empate que dejó sabor a poco

Argentina se puso en ventaja con este golazo de Messi. Después, le faltó contundencia y solidez defensiva.

Se le escapó otra vez. La Selección Argentina terminó con la bronca entre las muelas de nuevo porque en Río de Janeiro volvió a tener un buen arranque, con fútbol, situaciones y gol de ventaja, pero tal como le pasó en los compromisos anteriores no logró sostener la victoria y ante la primera falla propia el rival emparejó el marcador.

En el inicio del camino del grupo A en la Copa América, los de Lionel Scaloni empataron 1-1 con Chile y siguen convenciendo de a ratos.

Efectividad, mayor atención en el fondo y regularidad en la postura dominante continúan siendo los puntos que le faltan a un equipo que sabe que le llegó la hora de demostrar algo más para dar pasos firmes hacia el frente.

Esta vez, Claudio Bravo y su elasticidad de dibujito animado no alcanzaron. Esta vez no hubo cálculo previo, ni volada espectacular que pudiera frenar ese hechizo de magia que Messi lanzó en forma de tiro libre desde su zurda hacia el ángulo superior izquierdo del arco chileno.

Esta vez sí, Leo: golazo. Después de haber convertido el penal en Santiago del Estero, Bravo le había negado al 10 argentino otro grito de pelota parada. El palo también se le interpuso en ese duelo por Eliminatorias que también fue empate. Y en Barranquilla ante Colombia había sido David Ospina quien en dos oportunidades le impidió lucirse por la misma vía. En Brasil pudo aprovechar una infracción sobre Giovani Lo Celso al borde del área y desquitarse.

“Es momento de dar el golpe”, había dicho Messi en la previa al estreno. Y en la presentación de la Selección en el estadio Olímpico Nilton Santos, el capitán pasó de las palabras a los hechos con ese zurdazo único e inigualable para anotar su gol número 73 con la camiseta de su país, el décimo en Copas América, en 145 partidos.

Todo un justiciero, el mejor del mundo. Es que el equipo argentino no había podido hasta ese momento transformar en gritos las posibilidades concretas que venía teniendo gracias al buen rendimiento colectivo y a la lucidez de Lo Celso.

Messi convirtió el golazo que se le venía negando de tiro libre. Fue su 10° grito en Copa América.

La genialidad de Lionel fue la que abrió el camino, pero debió haber sido la frutilla de un juego positivo de la Argentina. Presión alta, recuperación rápida, conexiones en el medio, movilidad y llegadas mano a mano. Un plan que salió a la perfección ante un Chile atosigado que solamente agarró mal parado a su rival una vez sola en todo el primer tiempo.

En 15 minutos, la Selección había acumulado cuatro chances, con un Lo Celso inspirado y preciso. El volante del Tottenham dejó a sus compañeros cara a cara con el arquero adversario cada vez que levantó la cabeza y soltó su zurda: lo hizo con Lautaro Martínez, que perdió dos goles de frente, y también con Nicolás González, quien se desdoblaba para cubrir la subida de Mauricio Isla y se mandaba al ataque cuando el ataque era de los suyos.

El propio Messi protagonizó el primer remate -desviado- tras un envío frontal de Leandro Paredes que le bajó Nicolás Tagliafico. Y González acumuló un par más, de derecha y de cabeza. El protagonismo celeste y blanco dejó maniatado a los di

rigidos por el uruguayo Martín Lasarte, que apenas se asomaron con un intento de disparo de Jean Meneses en una diagonal desde el sector izquierdo.

La postura de los trasandinos no fue la misma en la segunda parte. Y otra vez la Argentina pagó un precio demasiado elevado por sus errores. Salió lejos Lucas Martínez Quarta, Erick Pulgar metió un gran pase a la espalda de Otamendi y Emiliano Martínez le tapó un remate a quemarropa a Eduardo Vargas.

El problema fue en el rebote: Arturo Vidal, recuperado de coronavirus, llegó antes que Nicolás Tagliafico y el lateral albiceleste le cometió penal que fue cobrado por Wilmar Roldán tras el llamado del VAR.

Emiliano Martínez se lució una vez más atajando el tiro de Vidal, pero Vargas le sacó jugo al rebote y empató de cabeza, anticipando a los defensores argentinos.

La Selección reaccionó y aceleró de nuevo en el último tramo; sin embargo, le faltó claridad para definir las jugadas. Un Messi encendido, con un remate y una habilitación, no fueron suficientes para desnivelar nuevamente la historia ante un rival que ya hace rato le genera dolores de cabeza.

Otro empate con sabor a poco para el conjunto de Scaloni que sigue persiguiendo esa victoria necesaria para inflar la confianza y pisar más firme. Lo intentará el viernes ante Uruguay en Brasilia.

Nahuel Lanzillotta/Clarín

Compruebe también

Boca, sin patear al arco, eliminó a River por penales en la Copa Argentina

El Superclásico fue para el Xeneixe. En el Estadio Único de La Plata, se quedó …

Tigre sorprendió a Independiente y lo eliminó de la Copa Argentina

No hay caso. La Copa Argentina sigue siendo un título esquivo para Independiente que volvió …

Dejanos tu comentario