Inicio / Música / Cliché, lo nuevo de Marcelo Moguilevsky y Sebastián Espósito

Cliché, lo nuevo de Marcelo Moguilevsky y Sebastián Espósito

El clarinetista y el guitarrista crean un CD sin fronteras musicales.

Dos artistas de mente abierta, que transitan por el territorio de la música popular para edificar un lenguaje enriquecido por sus propias influencias y que nos permite entrever los mundos íntimos de cada uno.

Quizá la mejor descripción para el dúo que conforman el clarinetista y flautista Marcelo Moguilevsky y el guitarrista Sebastián Espósito es ese evidente deseo de seguir creando una música sin fronteras , sin descreer de la potencia de esas melodías de aires familiares que le dan a Cliché un espíritu de complicidad con el oyente.

El disco incluye una decena de composiciones tocadas con un trabajo de ensamble clásico, pero con arreglos imaginativos que enriquecen el encuentro. La voz de Moguilevsky nos acerca a ese tono que tiene este trabajo, íntimo, melódico y de una robusta sencillez. Las elegidas fueron Noche de ronda, de Agustín Lara, Castigo, de Espósito, Triste sorte, de Ferreira Rosa y Por el amor de amar, de Manzón-Toledo.

El trabajo muestra además la maestría en desarrollar climas; las diferentes guitarras de Espósito evidencian a un músico de una formación enciclopédica, tanto como Moguilevsky, que se mueve con igual soltura en diferentes géneros sin perder expresividad ni potencia.

La guitarra sostiene la música, en tanto el clarinete, tanto como el saxo soprano, las flautas y hasta el duduk armenio, son las voces de un lenguaje que atraviesa el tiempo. Mientras que el clarinete de Moguilevsky nos conecta en Calesita con la nostalgia, en Gitano sobresale una atmósfera que mixtura el aire magrebí de la entonación de la guitarra con un arreglo de unísono de voz y guitarra y una flauta que cruza Oriente.

La versión de Noche de ronda, es sencillamente hermosa; la guitarra de Espósito crea un clima de una imaginativa musicalidad por los constantes cambios de este clásico del bolero, compuesto en 1935 rematado por el dramatismo del clarón. Los cumpleaños de Antia tiene un aire ciudadano moderno con humor piazzolleano, y en Castigo, su letra de imágenes modernas cantada como un bolero es acompañada por una guitarra en plan de reggae renqueante al que se le suma el clarón.

Finalmente, Por el amor de amar abre con el clarinete, hasta que la voz la convierte en una prototípica canción de amor apoyada por el ostinato de la guitarra para que el clarinete retome su supremacía con una línea que suena despedida.

                         Clarín/Espectáculos

Compruebe también

Canciones desde el Rancho, los miércoles de Luciana Jury vía streaming

“No estoy… ¡ahí estoy!”. Así empieza una noche más en el streaming de Luciana Jury. La …

El Mundo te Espera Ahí Afuera, lo nuevo del Quinteto Caravana

Jorge “Negro” Latini canta “un gato quiere explicar las virtudes del hambre” y queda bien claro …

Dejanos tu comentario