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Clara Cantore y su Música para la Ciencia. Una caricia para los investigadores

La cantante y bajista cordobesa ya produjo dos temas junto a otros intérpretes.

La noticia corrió como un reguero lumínico, aliviador. Un grupo de científicos de la Fundación Instituto Leloir encabezado por Andrea Gamarnik descubrió una fórmula para desarrollar test serológicos en el país, sin tener la necesidad de importarlos desde China, origen de los kits que se usaron en cuatrocientos voluntarios, el viernes, en Constitución. La historia del hallazgo soberano recorrió con fuerza ciertos medios, pero lo que se sabe poco es que Gamarnik, jefa del laboratorio de virología molecular de la FIL e investigadora del CONICET, tiene una amiga música. Y que esa amiga música (la cordobesa Clara Cantore) le puso bellos sonidos de fondo al proceso de investigación que, de tanto meter lupa en componentes moleculares del Covid-19, finalmente dio con la fórmula made in Argentina. “Me enteré de que Andrea y su equipo estaban trabajando como quince horas por día en busca de la fórmula para producir esos test serológicos acá y me pregunté qué podía hacer yo, desde mi lugar”, cuenta Cantore a PáginaI12. “Lo primero que hice fue mandarle temas por celu a mi amiga, para que los escuchara junto a sus compañeros, mientras desarrollaban sus tareas, pero después dije ´esto no es todo lo que puedo dar´ y subí la apuesta: llamé a Sandra Mihanovich y a Marta Gómez, y grabamos ´Razón de vivir´ para ellos. Así surgió el proyecto”.

Fue el primer capítulo de una saga que, ya instalada bajo el nombre de “Música para la ciencia”, siguió por una juntada entre el Cantore Trío y Eruca Sativa. Los/las seis fusionaron talentos y emociones para hacer “Ciudad”, tema de Eruca cuya letra refiere bien sobre los días que corren. “Dueño el silencio reino, con los ojos que cortan la voz/ La solemne espera de un tiempo, que sea mejor que el de hoy / esa triste espera de un tiempo, que sea mejor que el de hoy”. “Ambos videos y los que vendrán son como un regalo, como una ofrenda para estos amigos que están dejando el cuero en lo que hacen”, refiere Cantore que dejó “en boxes” la publicación de su último disco (Entre algarroba y durazno) para concentrar sus energías en un ciclo que intenta dar respuesta a las necesidades materiales y espirituales provocadas por la pandemia.

“Con el trío teníamos la intención de invitar a otros músicos para hacer versiones de los temas de nuestro último disco, con el fin de subirlas on line. Pero de repente cerramos filas con los científicos y dijimos ´ya que ellos se acomodaron a la situación en vez de llorar, ¿por qué no lo podemos hacer nosotros?… nos dimos cuenta de que era más útil y válido ponernos a hacer una música que no solo colaborara con la visibilización del trabajo de los investigadores, sino también con generar un espacio de reflexión. Hay que dar cuenta y difundir que estos locos no vienen de un súper laboratorio alemán, sino de años de un gobierno que sistemáticamente y con alevosía desguazó el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Y sin embargo son top a nivel mundial. Esto se tiene que saber”, exige.

Cantore, sutil bajista y fina cantante, ancla su tacto estético en las músicas de raíz folklórica. Así, y con algunos mimos hacia el jazz, el tango y la música latinoamericana, suenan sus cuatro discos a la fecha: Mentiras criollas (2011), Ser tiempo (2013), Calma (2016) y el flamante Entre algarroba…. También ha mostrado sus músicas en el “Karneval der Kulturen”, de Berlín; el “Barnasants”, de Barcelona, y el “Cantares”, de México, además de girar por otros países. “En Alemania o en Estados Unidos, cada test de estos tiene un costo de entre setecientos y mil dólares, y nuestros científicos los están haciendo nacionales y populares… realmente el mérito y el orgullo que nos dan es doble, por el contexto del que se viene ¿cómo nos los vamos a acompañar en esta?”, insiste la música, cuya singular formación (bajo-percusión-saxo) completan Ciro Gargaglione y Juan Torres Fernández. “Nos pone realmente contentos haber generado con la música un espacio donde podamos charlar de todas estas cosas. Creo que es lo que siempre quisimos hacer con la música… estamos convencidos que la situación amerita que todos demos lo mejor de cada uno para la comunidad”.

Los protagonistas de los próximos videos de la serie (cuya edición sonora y visual está a cargo de Martín Bergallo y Sergio Manes) no pueden ser revelados porque se trata “de una sorpresa” para los trabajadores del Leloir. “Lo que sí está bueno contar, como un gesto súper lindo, es que todos los músicos invitados les graban un mensaje a ellos del tipo ´che, estamos acá afuera, viendo lo que están haciendo, apreciando lo importante que es eso para la sociedad, y les queremos dedicar esta canción´… esto provoca una enorme emoción en todos y en todas. Por supuesto, vamos a seguir con esto hasta que termine la cuarentena”, promete la artista de la idea feliz.

Cristian Vitale/Página 12

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