Inicio / Futbol / Boca no gana y el ambiente está pesado. Gallardo rotó y perdió

Boca no gana y el ambiente está pesado. Gallardo rotó y perdió

El gesto adusto de Battaglia tras el empate ante el Tomba lo dice todo.

“Nosotros alentamos, pongan huevo que ganamos”, es el estribillo que baja desde el corazón de la tribuna. Pero el problema de Boca no tiene tanto que ver con la actitud. El drama azul y oro tiene que ver con el juego. Entonces se suceden los partidos, los empates y una frustración que se expresa en una grieta que viaja de popular a popular. “A ver los jugadores si pueden oír, con la camiseta de Boca, matar o morir”, brama La Doce. Y enfrente, fluye el “dale Boca, dale Bó…”. Como sea, hay un gran disconformismo porque Sebastián Battaglia no le encuentra la vuelta al equipo, que sólo ganó un partido de local… y fue en la cancha de Vélez ante Central. Y si no perdió ante Godoy Cruz fue por la descomunal tarea de Javier García.

Boca vive en un loop. Se repite en un pase cadencioso en la salida y recién explota con algún pelotazo largo para Villa, su velocista, o cuando rompe Fabra por la izquierda. Y por más que Battaglia haga cambios de nombres y de esquema, como anoche, el equipo no levanta vuelo.

Godoy Cruz entendió a la perfección dónde estaba el negocio. A bordo de un 4-2-3-1, arrancó con mucha presión sobre los volantes xeneizes y encontró espacios cuando encararon Breitenbruch por la derecha o Matías Ramírez por la izquierda.

Y en una pelota parada el visitante estuvo a punto de ponerse en ventaja. Fue a partir de un tiro de esquina y un taco de Breitenbruch al borde del área chica, que tapó García.

Godoy Cruz jugaba con sus líneas bien apretadas y ofrecía algunos espacios. Sin embargo, a excepción de un tiro de Benedetto que contuvo Espínola o una interesante interacción entre Cristian Medina, Pol y Fabra que terminó en un cruce de Breitenbruch abajo para tapar el remate del colombiano, no produjo demasiado.

El 4-4-2 que eligió Battaglia le calzó justo a Villa, que despegó desde atrás para intentar imponerse en el duelo invidual, pero fue algo incómodo para Vázquez. El pibe se volcó hacia la izquierda y perdió referencia.

Así y todo, a partir de una acción suya, Boca logró el gol. Forcejeó el pibe con Ferrari, estiró la camiseta del zaguero de Godoy Cruz buscando ganar la posición en pleno giro y soltó, pero el último agarrón fue del rosarino. Mastrángelo compró penal. Paletta, en el VAR, convalidó. Y Benedetto canjeó por el grito sagrado.

Un rato después, Godoy Cruz reclamó un penal de Rojo sobre Salomón Rodríguez. El zaguero taló abajo cuando el uruguayo recibió de Ojeda. Chequeó la tecnología y siga, siga…

No obstante, fue un aviso. Y los de Mendoza, que no merecían irse al descanso en desventaja, hallaron el empate en una jugada de cinco toques con Breitenbruch pasando a fondo y desbordando con un centro rasante que Salomón Rodríguez empujó al empate en el segundo palo.

En el segundo tiempo, Villa arrancó por la izquierda. Empujado por sus hinchas, atacó, pero con mucho desorden. Y Godoy Cruz generó las situaciones más peligrosas. Entonces, García voló para tapar un zurdazo de media distancia de Rodríguez. Y cuando quedó sometido en un contragolpe, Ojeda sacudió el travesaño.

Battaglia demoró en hacer cambios. Recién a los veinte minutos ingresó Zeballos. Sumó un delantero y prescindió de un volante (Medina). Claro que no siempre la acumulación de futbolistas de corte ofensivo termina pesando. Fue anárquico Boca.

El técnico tomó nota. Y agregó volantes. Entraron Varela por un descolorido Pol Fernández y el Pulpo González por Juan Ramírez. La dupla de Godoy Cruz buscó frescura con Tadeo Allende y Valentín Burgoa. Y terminó pidiendo la hora Boca. Aferrado a las manos de García, que tapó un mano a mano sensacional y un cabezazo a quemarropa en el tiempo adicional bajo una tormenta que no parece ajena a los días xeneizes.

Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes

Diego Valoyes quebró su sequía personal y señaló el gol del triunfo cordobés.

El buen andar de River se frenó en Córdoba. Con una formación diferente y alternativa, el equipo de Marcelo Gallardo no fue el mismo de siempre. Las diferencias entre titulares y suplentes no pudieron disimularse y Talleres lo aprovechó. Con un gol de Diego Valoyes, el conjunto cordobés ganó 1-0 en un Mario Kempes colmado -con hinchas visitantes incluidosy salió del último lugar de la tabla de posiciones de la Zona A de la Copa de la Liga Profesional. Y fue la primera victoria en este torneo del técnico portugués Pedro Caixinha.

La seguidilla de partidos obligó a Gallardo a cambiar. La rotación se imponía dado que muchos jugadores están al límite en lo físico y necesitaban un descanso. Pero no se imaginaban tantas modificaciones. ¿Habrá influido la lesión de Juanfer Quintero en la práctica del martes?

De los habituales titulares, solo Armani y Simón estuvieron desde el arranque en el Mario Alberto Kempes. Entonces en Córdoba se presentó un River alternativo. Y no es exagerada la calificación. Porque si bien estos suplentes del plantel “millonario” seguramente sean titulares en casi todos los equipos del fútbol argentino, en la cancha se vieron marcadas diferencias con los que juegan más seguido. ¿Será la falta de ritmo y continuidad lo que los distancia? ¿O tiene que ver con la jerarquía? Lo cierto es que la mayoría no aprovechó la oportunidad.

River se fue al descanso casi sin generar chances claras de gol. Las que tuvo fueron desde remates desde afuera del área. Una de ellas a través de Palavecino. Y recién fue a los 34 minutos. Y luego Herrera sacó dos remates, uno a Zuculini y otro a Paradela, y en el siguiente rebote Romero definió y Díaz la sacó con el pecho en la línea.

Talleres había tenido una chance con Valoyes al principio, pero luego se diluyó. Había apostado a tener la pelota y a tirar pelotazos largos, pero la última línea de River estuvo atenta para tirar bien la posición adelantada.

Sin embargo, la defensa del conjunto de Núñez no estuvo bien en la marca. Y quedó expuesta en los primeros 15 minutos del segundo tiempo, cuando Talleres se animó a buscar y le entró por todos lados. Ya había avisado con una llegada de Benavídez, quien se filtraba para quedar mano a mano con Armani y Paradela le cometió falta. Lo agarró y lo soltó justito antes de que ingresara al área. El VAR lo chequeo pero no llamó a Loustau porque entendió que Benavídez había caído afuera del límite del rectángulo.

Después Girotti le ganó en velocidad a Maidana, tiró un centro preciso y Benavídez, quien llegó otra vez a posición de gol, le bajó la pelota de cabeza a Valoyes para que la empujara a la red, ante las miradas de González Pirez, Mammana y Armani.

A diferencia de lo que pasó el domingo con Banfield, River nunca pudo reponerse de ir en desventaja. Ni siquiera los cambios pudieron modificar el desarrollo del partido, más allá de que tuvo algo más de movilidad, sobre todo a partir del juego de Nicolás De La Cruz. El uruguayo estuvo cerca del empate con un remate que Herrera le sacó.

Talleres pudo aumentar la ventaja porque contó con espacios para el contraataque y porque la pareja de centrales de River estuvo desconectada y quedó pagando más de una vez, sobre todo González Pirez. Michael Santos y Girotti tuvieron sus chances pero definieron afuera. Y hasta Armani se contagió de la inseguridad de su defensa, a tal punto que tuvo una salida fallida afuera del área y puso en riesgo su arco.

River tampoco pudo meter la pelota en el área de Talleres en los últimos minutos. Le costó mucho entrar. Y solo le quedó apostar a remates desde afuera, generalmente desviados.

En definitiva, River no fue River en Córdoba. Fue un equipo desconocido. Sin juego y sin reacción. Y ante este panorama, seguramente Gallardo se fue preocupado. No tanto por la derrota sino más que nada por el nivel que mostraron los jugadores de recambio, quienes no estuvieron a la altura. El técnico de River espera mucho más de ellos para que el equipo no se caiga, como pasó en anoche en Córdoba, cuando necesita una rotación. Pero lo cierto es que las diferencias quedaron expuestas.

Maximiliano Benozzi/Clarín-Deportes

Compruebe también

Con 5 partidos arranca el Apertura LPF 2026. Todo lo que tenés que saber

Con 5 partidos arranca el Apertura LPF 2026. Todo lo que tenés que saber

Año de Mundial. Año de Messi. Año de Argentina. El Apertura se viene a tranco …

Midland, el 1º batacazo de la Copa Argentina. Eliminó por penales al Bicho

Midland, el 1º batacazo de la Copa Argentina. Eliminó por penales al Bicho

Lo que iba a ser la noche de Enzo Pérez, fue la noche de Mauro Leguiza …

Dejanos tu comentario