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Boca festejó en la Bombonera y River empató en Tucumán

Zenón fue la figura del triunfo Xeneize frente a Central Córdoba.

Hay mensajes de amor en todas esas banderas que se despliegan en la Bombonera. En la gente que llega temprano y copa el estadio. Es una cita propia de San Valentín, porque el romance con el escudo es eterno. Sin embargo, sobre la alfombra verde el equipo no termina de seducir. Hasta que aparece Kevin Zenón, que llegó de Unión, se calzó el traje azul y oro y conquistó a la multitud con fútbol y corazón.

Entonces la despedida es un canto a la felicidad. Por más que el funcionamiento haya tenido altibajos y se hayan vivido momentos de incertidumbre ante un pobre rival, Boca se impuso en la cancha y los tres puntos son suficientes para desatar la fiesta en las tribunas. También, para entonar: “Contra River, cueste lo que cueste, contra River tenemos que ganar”. Sí, aunque el próximo rival es Lanús, los hinchas miran hacia el Superclásico del 25.

El gol llegó pronto y todo ese énfasis que había mostrado Boca en el arranque se fue diluyendo. Es cierto que Central Córdoba no generó preocupaciones en el área de Sergio Romero y ni siquiera pateó al arco en esos primeros cuarenta y cinco minutos. Sin embargo, dio la sensación de que podía brindarse mucho más colectivamente.

Hubo rasgos de buen juego en la sociedad que, al menos en el comienzo, conformaron Zenón y Bullaude. Zurdo tirado a la derecha, el volante correntino fue desequilibrante. Y el mendocino, flotando como enganche, mostró osadía para encarar en tres cuartos.

Boca jugó con decisión en esos primeros minutos. Se soltó Blanco por la izquierda, bien profundo, y Advíncula por la derecha. No obstante, Bullaude y Zenón manejaron todo. Eso sí, el gol azul y oro se produjo por un error no forzado del visitante, que perdió la pelota en la mitad de la cancha. Recuperó Janson, Bullaude filtró para Zenón, el joven de Goya picó al vacío y cuando achicó Mehring, resolvió con un toque sutil. El balón entraba limpio, pero Merentiel mostró toda su voracidad ofensiva. Casi en la línea de sentencia, le “robó” el grito a su compañero.

Dirán que se trató del egoísmo del goleador, de ese olfato implacable del uruguayo, que llegó a su 21° gol en 54 partidos. Lo importante, en definitiva, fue que la pelota enEn tró. Y Boca justificó a partir de su jerarquía ese triunfo que empezó a construir en la etapa inicial.

Hubo un buen trabajo en el fondo de Lema, que tuvo que lidiar con las pérdidas de sus compañeros. Anticipó casi siempre el zaguero de Puerto Madryn. Central Córdoba tuvo poco peso en ataque. Lo mejor se vio por los costados, cuando la línea de cinco se desplegó y Oscar Garrido y Santiago Laquidain se lanzaron. Así y todo, Chiquito no tuvo que intervenir.

En el segundo tiempo, Abel Balbo cambió un lateral (Meli por Laquidain) y Central Córdoba se hizo dueño de la pelota. La manejó con criterio hasta el área, donde Florián Monzón y Tomás Molina fueron exigentes para los zagueros locales. El hijo del Moncho se elevó en el área para cabecear de pique al césped un centro de Meli y encontró una gran reacción de Romero.

Boca no imponía condiciones en el mediocampo y los visitantes se mostraban amenazantes. Hasta que Diego Martínez por fin movió el banco. Entraron dos juveniles de la cantera xeneize, Jabes Saralegui y Luca Langoni. Zenón cambió de posición, se tiró a la izquierda para explotar su mejor perfil y el 4-23-1 mutó en 4-3-3.

Hubo otro cabezazo de Monzón tras un centro de Thiago Nuss, reemplazante de Manuel García. Controló sin problemas Romero. Y de ese contraataque que nació en las manos del arquero, Zenón avisó. Hasta que combinaron Saralegui y Advíncula, el peruano metió un centro bárbaro y Zenón, de frente a Mehring, sacudió de zurda. Y pudo gritar su propio gol, después de que Merentiel le “birlara” el del primer tiempo.

Boca se liberó de presiones y Central Córdoba ya no pudo reaccionar, muy a pesar de los cambios ofensivos de Balbo. Y terminó celebrando. Mucho más por el resultado que por ese juego que necesita mucho más que un flechazo para enamorar a la gente.

Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes

RIVER MERECIÓ MÁS EN TUCUMÁN

Con dos penales malogrados por Esequiel Barco, River empató sin goles con Atlético Tucumán en su visita al estadio Monumental José Fierro, pero quedó como único líder de la zona A de la Copa de la Liga Profesional en el marco de la quinta fecha.

Aún con la igualdad, River se distanció de Independiente por apenas un punto, con 11 unidades, mientras que el conjunto de Avellaneda terminó la jornada con diez unidades.

A los 18 minutos, en una jugada dentro del área de los tucumanos, Breitenbruch dejó la pierna muy estirada y derribó a Ignacio Fernández, por lo que el árbitro Arasa sancionó penal. Barco tomó la pelota y se hizo cargo de la ejecución pero Devecchi tapó el remate con las piernas.

Desde el VAR acusaron invasión por parte de los futbolistas del conjunto local, por lo que se repitió el penal. Barco lo pateó de nuevo y falló otra vez: esta vez la tiró por encima del travesaño.

El entrenador Martín Demichelis le había dicho que no lo patee y se lo de a Miguel Borja, pero el ex Independiente no le hizo caso.

A partir de entonces el partido se «planchó», pero lentamente Atlético recuperó el protagonismo y volvió a llegar con peligro al arco de Armani, mientras que River perdió precisión y fluidez en el juego, por lo que se llegó a la final de la etapa con la sensación de que los tucumanos merecían el triunfo.

El comienzo del segundo tiempo llegó con la sorpresa de que Barco fue reemplazado por disposición de un enojado Demichelis, quien castigó al volante por no obedecer sus órdenes de no ejecutar el penal, y lo sustituyó por el juvenil Franco Mastantuono.

La parte final se inició con menos intensidad en el juego y ya con River con el control de la pelota, pero sin llegadas, y con Atlético replegado y tratando de salir de «contra», vía por la que estuvo a punto de abrir el marcador cuando Pereyra estrelló un tiro en el palo izquierdo de Armani.

Sobre los 24 minutos, quizás en la mejor jugada de River, Franco Mastantuono remató desde afuera del área y su disparo chocó contra el ángulo derecho de Devecchi.

Se llegó al final con justo empate, tras una pálida imagen de River, que no se mostró como las últimas actuaciones, y una buena performance de Atlético Tucumán, que llegó sin triunfos al cotejo y con la dupla técnica Sergio Gómez y Favio Orsi en duda, pero cumplió y puso en apremios al líder y pudo ganar el partido.

Con el empate, River alcanzó las 11 unidades y continúa al frente de la Zona A; al tiempo que Atlético suma 3 puntos y sigue en el fondo de las posiciones del grupo.

Página 12/Deportes

OTROS RESULTADOS:

Sarmiento 0 – Lanús 1

Tigre 0 – Defensa y Justicia 1

Banfield 0 – Barracas Central 0

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