
“Yo siento que los Rolling Stones van a seguir tocando; que van a volver a subir al escenario. Lo que pasa también es que están tocando mejor que nunca. ¡Recién ahora se aprendieron las canciones!”, se ríe el histórico corista de la banda británica, Bernard Fowler, de regreso a Buenos Aires para seguir con la grabación de un disco de tango con orquesta, cantado en inglés.
Este artista, que acompaña a los Stones desde fines de los años ‘80, acaba de terminar la gira Sixty Tour, en la que festejaron los 60 años de la banda. Fue, por cierto, la primera en la que falta su baterista, Charlie Watts, fallecido en agosto de 2021.
Integrante sin dudas de la familia stone, señaló que la banda terminó la gira con toda la energía como para continuar.
“Hubo momentos muy duros. En especial, en los primeros conciertos donde la ausencia de Charlie se hacía enorme. Pero desde el primer ensayo con Steve Jordan en la batería hubo chispa; precisamente, esa chispa necesaria para que haya entusiasmo. Eso estaba. Sin duda, que el propio Charlie haya elegido a Steve fue algo muy bueno para todos, y, por otra parte, fue la mejor elección posible, como solo lo podía hacer Charlie”, describió.
-¿Cómo fueron esos primeros conciertos sin Watts en los tambores?
-En el primer ensayo con Steve caí realmente en que no lo iba a volver a ver a Charlie, ni escucharlo, ni nada. Me causó un sentimiento muy profundo de dolor. Recuerdo el primer concierto sin él, en Boston. Mick habló sobre Charlie y los 60 años juntos y en medio de su speech se le quebró la voz, algo que jamás le había pasado en los más de 30 años que lo conozco y con tantas historias transitadas.
-¿Cómo estaban Richards y Wood en esos primeros shows?
-Keith estaba conmocionado. Desde atrás lo veía tocar y me daba cuenta de todo lo que le estaba pasando; estaba en un verdadero shock; sin duda, Keith era el más cercano a Charlie y eso se percibía claramente por su manera de moverse en escena.
Fowler dio a entender que los Stones, lejos de caer en una especie de depresión artística por la falta de Watts, se esforzaron por hacer los mejores conciertos, incluso como una manera de tributar al legendario baterista de la banda.
“Están tocando como nunca”, repite. “La música está sonando fantástica”, agrega este artista que colaboró, precisamente, en varios discos de Charlie Watts en su proyecto jazzístico, como Warm and Tender. Ahí, el cantante hace standards acompañado por el quinteto del baterista y una orquesta de cuerdas. En ese disco precisamente se habría inspirado el guitarrista y productor argentino Pilo Gómez para proponerle a Fowler el proyecto de hacer un disco de tangos en inglés.
“En uno de los viajes fuimos con Bernard a la confitería La Ideal para escuchar Color Tango, donde tocan mis hermanos Tito y Manuel, y lo que escuchó le gustó. Ese fue el primer paso de este proyecto, que tiene unos cinco años de maduración”, señala Gómez, que reside en Nueva York desde hace 22 años.
Con un par de trabajos editados, el más reciente titulado Oeste, en donde precisamente canta Fowler, este argentino decidió llevar adelante este proyecto y lo que encontró en Buenos Aires fue un rotundo apoyo.
“La idea fue hacer un repertorio de lo que se llama tango canción, que tiene una estructura armónica muy interesante. En la última etapa de Gardel se había dedicado a hacer este tipo de composiciones. Ahora bien, tuvimos un proceso de elección de repertorio muy delicado porque no cualquier lírica queda bien al pasarla al inglés, pero encontramos doce temas que quedaron muy bien”, añade el músico y productor.
El encuentro con Fowler y Gómez es en el estudio de grabación Camarón Brujo, en el barrio de Coghlan. Una orquesta de doce músicos, bajo la dirección de Ramiro Boero, acaba de terminar de grabar dos composiciones: Nada y Cuenta conmigo, de Chico Novarro.
La orquesta está formada por Boero, Sofía Calvet, Nicolás Ledesma, Bruno Luedueña, Manu Quiroga, Lucía Kohan, Tito Gómez, Leonardo Abildgaard, Noelía Capucho, Manuel Popo Gómez, Xavier Gainche, Cristian Asato y Ayelén Pais.
Tanto Gómez como Fowler, productores de este disco, prefieren guardar los temas para lograr la necesaria sorpresa a la hora de su lanzamiento, que sería ya comenzado el 2023. Sin embargo, las partes instrumentales muestran a una orquesta que suena afiatada y con un swing tanguero poderoso.
“El disco tiene tres etapas de grabación. La primera fue en marzo (donde habrían grabado Cuando tú no estás, El día que me quieras, Happy and Real, de Charly García, y Volver). Bajo la dirección y arreglos de Ramiro, estamos haciendo la segunda etapa, y en enero grabaremos los cuatro temas restantes. No hay rock, es Bernard con orquesta de tango”, subraya Gómez.
“Escuché a varios cantores de tango, pero nadie me llegó tanto como Gardel”, dice.
-Bernard, ¿cómo se siente haciendo tangos?
-Simplemente the challenge. Es un verdadero desafío.
-¿Escuchó a cantores de tango o prefirió dejarse llevar por la melodía para interpretarlos?
-Escuché a varios cantores de esta música, pero nadie me llegó tanto como Gardel. Supongo que no soy muy original…
-¿Qué le resuena el tango en términos emocionales?
-Por detrás de la música de tango puede que algo resuene del blues, pero esencialmente yo escucho a los baladistas de soul. No R&B, sino soul.
-De los temas que está grabando, ¿podría incluir alguno en su propio repertorio?
-El día que me quieras es tremenda. Podría convertirla en una balada soul rápidamente.
Fowler and Friends se presentan hoy a las 21, en Vorterix (Álvarez Thomas 3455). Con Fabián Quintiero, Pilo Gómez e invitados. Hará temas de sus discos “Inside Out” y”The Bura” y temas de los Stones. Entradas. $4000 por AllAccess.
César Pradines/Clarín-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón