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Argentinos superó a Boca y Racing no pudo con Arsenal

El Bicho festejó la victoria y el acceso a la punta del campeonato.

La victoria de Argentinos 2-0 ante Boca se explica desde la tabla de posiciones y desde los momentos. Mientras uno es puntero y feliz, el otro coquetea con la crisis (ganó 3 de los últimos 15 puntos) y no deja siquiera mínimas señales positivas.

Llevará tiempo determinar a qué juega el Boca de Hugo Benjamín Ibarra, cuál es la idea del nuevo entrenador de Boca. Tres partidos es poco para realizar aseveraciones. Solo se pueden tener algunos indicios. Y eso que se observó primero con Talleres en la Bombonera y luego con Argentinos no fue claro. Al menos desde lo visual. Porque el Negro apostó por el enganche (Óscar Romero) en su debut, aunque en el complemento mandó al paraguayo a la banda y culminó con el 4-3-3 habitual de Sebastián Battaglia. ¿Qué dibujo usó en La Paternal? Ni uno ni otro, sino que utilizó un 4-4-2 que por muchos momentos se pareció a un 4-2-4, con Villa y Zeballos para abastecer al doble 9, Vázquez y Orsini. Conviene decirlo: la prueba no funcionó.

Se sabía que iba a ser un duelo difícil para Boca porque Argentinos es un equipo duro, especialmente cuando juega en el Diego Maradona, y porque Gabriel Milito es un entrenador de experiencia. El Mariscal esta vez plantó un 4-4-2 para espejarse con el rival. La virtud del Bicho fue animarse a quedar mano a mano en el fondo para generar la superioridad en el mediocampo: los cuatro volantes locales fueron demasiado para los dos visitantes (Pol Fernández y Campuzano). Fue un monólogo de Argentinos en la etapa inicial y el gol llegó de la manera previsible. Gabriel Carabajal, el mediocampista por izquierda, se corrió al centro y recibió en soledad porque Fernández estaba secundando a Campuzano por la derecha, donde estaba el balón, y porque Zeballos quedó demasiado adelantado. El volante amagó un pase a la izquierda, enganchó y la clavó en el ángulo desde 30 metros. Insólito que un futbolista tenga tantas libertades en ese sector y en una cancha de dimensiones tan pequeñas. Iban 23 minutos.

Lo que siguió fue lo mismo que antecedió: un equipo sólido contra otro desorbitado. El bloque defensivo de Boca sufrió demasiado por la superioridad numérica del Bicho. Otra vez Marcos Rojo estuvo al borde de la roja por un manotazo a Nicolás Reniero que omitió Rapallini y que el VAR no consideró flagrante. También repartió patadas por todos lados Carlos Zambrano. Y de una de esas infracciones arribó el segundo gol: el centro de Carabajal fue exacto y Gastón Verón cabeceó en el segundo palo por arriba de Rossi. Pudo ser peor aún para los dirigidos por Ibarra porque Reniero erró un cabezazo a centímetros del área chica.

En ataque tampoco pesó Boca. Los mejores fueron Orsini y Villa, pero más por movilidad que ideas o jugadas interesantes. Creó una sola situación el Xeneize y fue un remate cruzado de Orsini, luego de un lindo pase filtrado de Pol, que contuvo sin problemas Lanzillotta.

Mejoró un poquito Boca en el complemento porque Argentinos se retrasó unos metros y se paró más para contragolpear. Igual, evidenció la carencia de ideas el visitante: no realizó jugadas colectivas y casi no provocó ocasiones de peligro. Un cabezazo de Rojo que pasó cerca y una pirueta imperfecta de Darío Benedetto (que entró faltando 20 minutos) fueron las acciones anotadas.

El segundo tiempo también regaló un codazo de Zambrano a Reniero que merecía, cómo mínimo, la revisión del VAR. Y los movimientos constantes de puestos del paraguayo Romero, que ingresó por Orsini y jugó un ratito de enganche, un ratito de in

terior, un ratito de extremo y casi todo el rato perdido de tantos cambios. Y algo más: la rápida sustitución de Frank Fabra, que se fue molesto, aunque hizo méritos para que lo saquen.

Y así volvió a perder Boca, un partido esperable porque enfrente estaba el duro Argentinos de Milito. Lo que debe preocupara a Ibarra y compañía es el rendimiento de los jugadores. Y algunas actitudes.

Maximiliano Uría/Clarín-Deportes

RACING Y UN EMPATE CON GUSTO A POCO

Los aplausos son tibios. Es el reflejo de un gran primer tiempo que no tuvo continuidad en la segunda etapa. Racing pasó de jugar 35 minutos de alto vuelo al golpe del empate y un complemento en el que buscó siempre, pero sin claridad. Se apagó el equipo. Y los cambios de Gago no funcionaron. Entonces, esos dos puntos que dejó escapar ante Arsenal pueden ser determinantes en la pelea del campeonato. Sí, la Academia suele ser protagonista, domina los partidos, pero no siempre logra cerrarlos. Le está pasando seguido, sobre todo de visitante. Hay inestabilidad en el juego. Le sucedió con Newell’s, el sábado en Rosario, y anoche con Arsenal en casa. Y en alguna contra, hasta pudo haberlo perdido.

De encontrar ese gol que buscó y mereció al 1 a 1 de Arsenal. El resultado poco tuvo que ver con el desarrollo del primer tiempo, lapso en el que Racing fue el dueño de la escena y jugó en campo rival, hizo circular le pelota con criterio y cuando su rival se refugiaba, sorprendió con los envíos cruzados. Y si no se puso en ventaja antes fue producto de la gran actuación de Alejandro Medina y su falta de resolución en el área.

Hubo dos cabezazos de Copetti que chocaron con las firmes manos del arquero de Arsenal. Otro del chaqueño sin dirección y uno más de Insúa en el primer palo, también desviado. No obstante, la más clara fue de Gabriel Hauche, después de una jugada que armaron Piovi y Jonathan Gómez. En una baldosa, en la puerta del área chica, sacudió con una bomba que explotó en el travesaño.

Racing mostró un gran volumen de juego en la primera media hora, especialmente. Y hubo dos aspectos clave. Primero, la modificación del esquema. Gago archivó por un rato el 4-3-3 en el que se busca agresividad a partir de los extremos y apostó al 42-3-1. Segundo, porque mandó a la cancha a un futbolista que surgió en su cantera, que casi no había tenido posibilidades en Primera y vivió un rumbo itinerante en la última década. De Nicolás Oroz se trata.

El volante creativo, de 28 años, expuso todo su talento. Partiendo por la derecha, con el perfil cambiado, o apareciendo para combinar con Gómez o Piovi por la izquierda. El puntano brindó opciones de pase y elaboración. Hasta se hizo cargo de las pelotas paradas. Y Racing fue punzante por adentro para terminar con los centros que generaron complicaciones en la última línea visitante.

Arsenal llegó al Cilindro a bordo del 4-4-2 al que suele apelar Leonardo Madelón, pero casi no pudo recuperar la pelota. Cuando lo hizo se debió a errores no forzados de Racing. Siempre corrió de atrás. Pero después del zurdazo goleador de Piovi, una jugada que se había ensuciado y justo en el momento que Rey Hilfer se disponía a cobrar penal de Chimino sobre Gómez, encontró el empate.

Pittón metió un buscapié desde la derecha, la pelota superó la línea de los centrales y Facundo Kruspzky anticipó a Gastón Gómez, que salió tarde y permitió que el número 10 de Arsenal empujara la pelota al 1 a 1.

Racing siguió con la misma postura ofensiva en el segundo tiempo, pero Gago eligió apelar al banco. De entrada, Carlos Alcaraz reemplazó a Miranda, que no había jugado bien, pero tiene otras características. Jugó muy lejos del arco el volante. Y no estuvo fino. Después, sacó a Oroz y a Jonathan para incluir a Edwin Cardona y Johan Carbonero. Ninguno de los colombianos justificó los millones que invirtieron en sus pases. Estuvo más activo el enganche, jugando de lanzador, pero terminó impreciso. El delantero todavía no entró en la órbita del club.

Y al rato, sumó a Matías Rojas, otro volante, en lugar de Hauche. Lo tuvo el paraguayo, pero tapó Medina. Después, participó poco porque Arsenal dejó venir a Racing, se defendió y casi lo gana en una réplica que mostró la solvencia de Galván en un cruce bárbaro que podía haber terminado en el gol de la vida de Chimino.

Desordenado, a puro centro, con Copetti bajando todas, pero Mura y Carbonero resolviendo mal, a los ponchazos, como decían los abuelos. Así terminó Racing. Con un punto que sabe a muy poco. Madelón, viejo zorro, ganó el duelo táctico. Con menos jerarquía, pero mayor inteligencia.

Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes

OTROS RESULTADOS

Atlético Tucumán 1 – Sarmiento 0

Platense 2 – Central Córdoba 0

Colón 1 – Aldosivi 1

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