Inicio / Cine / Parásitos metió batacazo y se quedó con los Oscar a mejor film y director

Parásitos metió batacazo y se quedó con los Oscar a mejor film y director

Bong Joon-ho levanta las dos estatuillas en su noche mágica.

Y al final… sí hubo sorpresas. Se dijo hasta el cansancio que estábamos frente a unos Oscar previsibles. Y así eran, nomás… Hasta que Jane Fonda, sobre el cierre, anunció que la mejor película NO era 1917 sino Parásitos, en una noche triunfal e histórica en la que el filme sumaba su cuarto premio.

Hasta ahí todo había sido de acuerdo a las predicciones: se consagró como mejor actor a Joaquin Phoenix por Guasón (se sabía). Ganó Renée Zellweger por Judy (se sabía). Acaso sí causó sorpresa que Spike Lee le entregara el tercer Oscar de la noche al surcoreano Bong Joon-ho, mejor director por Parásitos. “Tras ganar mejor película internacional pensé que se había terminado”, dijo sorprendido. Y saludó a Martin Scorsese, quien recibió el primer gran aplauso de pie en la gala.

Todo había comenzado con Janelle Monae con un impresionante musical que aludía a los grandes candidatos de la noche. Y luego, una sorpresa. Pensábamos que esta vez no habría esos típicos chistes de humor negro que suelen hacer los presentadores sobre las grandes figuras; es que, como el año pasado, la Academia decidió que no habría anfitrión. Error. A falta de uno, hubo dos (sólo al comienzo), y dos que sabían de eso, porque allí estaban Steve Martin y Chris Rock… ¿haciendo qué? Chistes. Primero en la lista: Brad Pitt (“Es como verme en el espejo”, bromeó Martin). Enseguida Chris Rock fue más venenoso con Martin Scorsese: “Me encantó la primera teporada de El irlandés”, disparó, a propósito de las 3 horas, 29 minutos del filme producido por Netflix.

El primer premio fuerte fue para Brad Pitt (también, ¡se sabía!) como mejor actor de reparto por su labor en Había una vez en Hollywood, de Quentin Tarantino. Acaso una señal de que se venía una noche previsible.

Diane Keaton y Keanu Reeves vivieron uno de las primeras sorpresas de la noche en el rubro mejor guión original. Se daba por hecho que se lollevaría Tarantino por Había una vez…, pero se lo llevó Bong Joon-ho por Parásitos, quien enseguida recordó que se trataba del “primer Oscar de la historia” para su país, Corea del Sur.

Diseño de producción sí fue para Había una vez… Y sí, el filme respira un Los Angeles de 1969 en cada detalle que aparece en pantalla. Y enseguida el premio para vestuario para una película ideal para ese honor, Mujercitas.

Mark Ruffalo presentó mejor documental para American Factory. Y el de cortometraje documental fue para una de skaters, pero en zonas bélicas, Learning to Skaterboard in a Warzone, de ahí su mención a Frank Capra, el gran reportero de guerra.

A Mahershala Ali (ganador el año pasado por Green Book) le tocó entregar el de mejor actriz de reparto a Laura Dern -con la nariz aguileña de mamá Diane Ladd y la flacura de papá Bruce Dern- por su odiosa y aguerrida abogada en Historia de un ma

trimonio. Otra fija. Avanzada la ceremonia (a las 23.41), llegó el primero para 1917 con edición de sonido, y empezaba a sentirse el ninguneo hacia Guasón y El irlandés, dos de los grandes ignorados de la noche. No podía faltar tratándose de Toy Story 4, el gran Randy Newman, un clásico del rubro, interpretando en vivo I Can’t Let You Throw Yourself Away. Pero el morbo pasaba por ver si Randy vencía a su primo Thomas, nominado en banda sonora: él autor de Historia de matrimonio y su primo por 1917, que con esta llevaba 15 nominaciones. Finalmente, ambos se quedaron con las manos vacías. Ganó Hildur Guönadóttir por Guason.

Will Ferrel y Julia Louis-Dreyfus bromearon antes de consagrar a Roger Deakins por mejor fotografía -otro Oscar cantado- para 1917 por ser responsable de ese eterno plano secuencia que todo el mundo elogia como un prodigio técnico. Ambos actores se quedaron para entregar, tras otro gran paso de comedia, el de edición, destinado a Contra lo imposible. A la hora del speech, Andrew Buckland anunció una inesperada conexión con nuestro país al decir en un forzado castellano: “A mi familia en Arshentina”.

Lamentablemente, el premio para efectos visuales no pudo ser para los argentinos Pablo Hellman, Leandro Estebecorena y Nelson Sepúveda por El Irlandés. Se lo llevó 1917, el tercero de la noche.

Para el premio a la mejor película internacional, Penélope Cruz hubiese querido gritar “¡Pedroooo!” por Dolor y gloria, de Almodóvar. Pero no. Dijo “Parasite”, otorgando el segundo de la noche para la joyita surcoreana.

Clarín/Espectáculos

 

Compruebe también

Hay maratón Pixar Fest en Disney Channel

Desde las 20 de este sábado y durante 24 horas, la señal infantil Disney Channel presentará un …

Tres producciones nacionales competirán en los Emmy Internacionales

La TV argentina amaneció el jueves con buenas noticias en medio de la pandemia. Tres producciones …

Dejanos tu comentario